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Tras bambalinas (terminado)

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Mensaje por ushiomurasame el Dom Nov 23, 2014 11:05 pm
Recuerdo del primer mensaje :

Buenas! Soy Ushio Murasame (ushio para los amigos) y publicaré nuevamente la que fue mi primera historia original en CoYuHi. ...qué tiempos aquellos :') estaba por cumplir mis 20 años jajaja.
Cualquier crítica constructiva y comentario, háganlo saber.
Saludos y de antemano gracias por leer mi trabajo.

Capítulo 1

Lluvia de rosas




No se cómo ni cuándo, sólo recuerdo que me enamoré de ti sin poder evitarlo.

5 años antes.

-Bienvenidos a todos los nuevos trabajadores, mi nombre es Carolina Castillo, coordinadora del staff junto Ximena Suárez y Raúl Domínguez. FRG y asociados les damos la bienvenida, ustedes han sido seleccionados por sus excelentes habilidades como un staff móvil de la compañía de teatro de FRG. Muchas gracias por su entusiasmo, a partir de ahora, esperamos trabajar como un verdadero equipo con ustedes. ¿alguna duda antes de continuar el recorrido para conocer cómo serán sus actividades a partir de mañana?... ¿ninguna? Bien, sean bienvenidos, Ximena y Raúl se encargarán de darles el recorrido.

Y así es como concluía mi habitual discurso con el nuevo staff, hacía dos meses yo misma había despedido a todo el staff por un error del encargado de iluminación. Algo que he defendido es que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil, así que si uno de los eslabones falla, toda la cadena debe ser desechada.
Esa ha sido la clave del éxito de esta compañía de teatro ya que somos considerados como una compañía seria y la mejor en efectos especiales.

En realidad este será mi último año coordinando al staff ¿a quién engaño? Este año le dejo todo el trabajo a Xime y Raúl, pues este año yo seré protagonista de una obra de teatro que el pervertido de mi primo escribió. Lo que dice la sinopsis de su obra es una tontería…

LLUVIA DE ROSAS
“Dos mujeres que por diversas circunstancias terminan trabajando juntas como meseras en el restaurant de un hotel. El trabajar juntas hace que nazca una bella amistad, al menos eso creía el mundo, pero a ellas no les importa qué opine el mundo, mientras en sus corazones sepan que se pertenecen la una a la otra.”

Pero el tema del lesbianismo tiene muchos seguidores actualmente, y aunque el contenido de la obra parece un eterno cliché, la historia parecía muy profunda, es decir transmitía fuertes sentimientos, no se cómo explicarlo, pero la historia te atrapa, te envuelve… así que se decidió que le daríamos la oportunidad a mi primo de presentar su trabajo.
Además creo que esta es una buena oportunidad de poner a prueba mis habilidades actorales, asi que desde mañana iniciaremos con los ensayos.
--------
-Bienvenidos sean compañeros actores, soy Eric Flores, escritor y director de LLUVIA DE ROSAS, como todos ustedes lo saben. Les agradezco por estar aquí, en esta ocasión mi prima Carolina estará trabajando como actriz principal junto con Erica. Creo que este es el único aviso, ya todos nos conocemos, así que sin más, empecemos. Por favor los actores de la primera escena tomen sus lugares.

-Habla mucho, se nota que es primo de Carolina- dijo Erica a Regina en voz baja.
-¿dijiste algo Erica?- le pregunté
-En realidad no era nada importante, ahora si me disculpas, tengo que ensayar la primera escena- dijo en un tono burlón mientras caminaba al centro del escenario

Esta chica en realidad me molesta, por esa actitud ya la habría despedido de la compañía hace años, pero sus habilidades actorales son incuestionables, así que tendré que probar que tengo la capacidad para estar interpretando un protagonista de estas características y no soy sólo la hija del dueño de la compañía (si, olvidé mencionar ese pequeño detalle, pero era por mi propio bien, creo).

Se ha terminado la primera escena
-Muy bien Erica, capturaste perfectamente la esencia de “Rita”- dijo Eric, mientras que yo pensaba que en realidad la tenía difícil, dos escenas más y sería mi turno de actuar.

ODIO a mi primo, yo quería el papel de “Rita”, es sencillo, una hija de ricos que escapa de su casa después de una acalorada discusión con su madre. En vez de eso me dejo el personaje de “Ingrid”, quien tras quedar huérfana empieza a trabajar en un cabaret y luego renuncia al lugar debido a los constantes abusos por parte del dueño.

Ahora que lo pienso, mi primo ve demasiadas telenovelas, para escribir una historia asi…

En fin es mi turno.

-Bien, fin de la cuarta escena ¿saben? Creo que las escenas que hemos ensayado son pan comido para ustedes, Erica, Carolina, me gustaría ensayar la escena 3 del segundo acto.

-Por supuesto- dije sin pensarlo.
-¿Estás loco?-Dijo Erica sonrojada- ¿qué pretendes al hacer tan repentinamente la escena del primer b-beso?
-¿el primer beso?-grité, acababa de darme cuenta de la estupidez que había cometido al decir “por supuesto” tan tranquilamente.
-bien, creo que su compromiso como actrices ha quedado al descubierto, sé que se odian, así que les doy una semana para limar asperezas, o si no cambiaré a las actrices.

Lo rectifico ¡¡ODIO a mi primo!! Pero tanto Erica como yo sabíamos que esta era una prueba y que si queríamos conservar nuestro orgullo como actrices, teníamos que obedecer las absurdas órdenes de Eric.

-Bien Erica ¿Qué propones?
-Matar a tu primo
-jaja, creo que es una buena idea, pero bien sabemos que hierba mala nunca muere, así que ¿qué crees que sea conveniente para no odiarte tanto?
-Yo les propongo salir a pasear al parque, visitar a la familia de la otra, salir de compras, hacer pijamadas, contarse anécdotas. A veces soy tan creativo. ¡Ya sé! creo que es más fácil decir que las obligo a hacer lo que les acabo de decir, si no hay rastros de amistad o simpatía entre ustedes, no se atrevan a volver al teatro más que a felicitar a las actrices que obtuvieron los papeles de “Ingrid” y de “Rita”. – dijo mi primo en un tono burlón y pseudoautoritario.

Y antes de empezar esta absurda misión lo rectifico una vez más ODIO A MI PRIMO.


Última edición por ushiomurasame el Mar Dic 13, 2016 1:04 am, editado 6 veces (Razón : por q se ocupa editar)


ushiomurasame
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Mensaje por ushiomurasame el Miér Ene 28, 2015 11:25 pm
Capítulo 10

Decision

Representación número cien… ella a mi lado rozando su meñique derecho con mi mano. Sonriendo nerviosa, pero decidida. Dejo que Eric termine su discurso de agradecimiento. Doy un paso al frente.
-Damas y caballeros, tengo un importante anuncio para ustedes… Erica y yo somos…

Suena el despertador, recordándome que todo era un sueño, un vil y cruel sueño que he repetido muchas noches. Que he tenido con más frecuencia desde que conocí a esa extraña chica. ¡Dios! Sólo eran unos hermosos ojos miel los que poseía y sólo con esos ojos fue capaz de evocar su recuerdo… cinco años borrando todo recuerdo y en unos segundos mi resolución de dejarla en el olvido se va al mismísimo carajo.

Y una vez más, viajo de mi casa al trabajo.
Aquí me encuentro, sentada en el típico asiento azul acolchonado…de oficinista. Haciendo vaciados de información en una computadora, actualizando datos estúpidos en Excel y otras bases de datos. Contestando llamadas, llevando café a mis superiores y preguntándome “¿qué demonios hago aquí?”

--Caro… ¿me estás escuchando?-una voz medio chillona me regresó a la realidad

--lo siento Jackie, ¿qué me decías?- ni siquiera le voy a decir que estaba en las nubes, creo que lo sabe.

--que el señor Herbert necesita las impresiones para la reunión de hoy, las necesita ya.

--ah, las impresiones… se las llevo en un momento. Gracias por darme el mensaje.

Llevo los dichosos papeles hasta la oficina de mi jefe. Bien podría hacerlo su secretaria, pero tiene esos privilegios especiales que toda amante debe tener.

Es aburrido estar en un trabajo en el que no deseas estar. Me corrijo ¡Es horrible estar en un trabajo en el que odias estar! … pero por lo menos puedo tener esa pequeña diversión de enterarme de los chismes que rodean a todos y cada uno en la oficina.
Sé que hay chismes sobre mí, pero no les presto importancia ¡que digan lo que quieran! Que lo único que deseo de este trabajo es el sueldo.

Me tumbo una vez más en mi asiento, a seguir llenando con datos el ordenador…
Suena mi teléfono “número desconocido”.

--¿hola?

--¡Hola Caro! Soy yo, Lili. Hace una semana te vi en la parada del camión ¿recuerdas?-cómo olvidar a esa singular mujer

--Si, te recuerdo ¿qué deseas?

--realmente no mucho… quiero invitarte a tomar algo ¿tienes tiempo hoy en la noche? – imposible, debo de llenar un montón de papeles... y quiero dormir temprano.

--C-claro, sí --¿qué estoy diciendo? ¡Estoy hundiéndome en pendientes del trabajo!

--Genial. ¿Dónde debo recogerte? –ni loca le doy la dirección de mi casa – emm, Independencia #329, casi esquina con Cuauhtémoc (típica dirección mexicana)

--Bien ¿es tu casa o tu trabajo? – y aunque no me lo preguntara… en cuanto llegue, se dará cuenta de que es en la empresa.

--El trabajo. Salgo a las 9 pm–digo resignada… como si me estuvieran obligando a ir.

--¿tan tarde? – la verdad no, salgo a las 5:30, pero no quiero llevar el papeleo a casa, sé que no lo voy a hacer, y adelantaré lo que pueda aquí.

--¿te supone un problema? podemos ir otro día si te parece. –digo con algunas esperanzas de que cancelara… aunque bien pude haber dicho que no desde el principio.

--Claro que no, sólo me sorprendió que tu hora de salida sea tan tarde. Te veo más tarde entonces.

Creo que me encanta cavar mis propias tumbas y luego saltar a ellas… me he dado cuenta hace poco de eso.


Son las 8:30 pm y ya estoy en el recibidor de la empresa esperando a que sea la hora en que quedamos. Terminé el papeleo un poco antes y no pensaba quedarme sentada en mi cubículo esperando a que dieran las 9.

8:45 pm. Un convertible negro se estaciona frente a la empresa y una bella rubia baja del auto hablando por teléfono. Parece que habla de algo serio por el móvil, su cara lo dice. Cuelga el teléfono y suspira ¿es buena idea que me esté esperando? ¿qué tal si le hablan para algo urgente?

La veo sacar una vez más su móvil. Mi teléfono empieza a sonar.

--¿diga?

--¿Caro? Soy Lili. Ya estoy frente al edificio. ¿Te falta mucho?- Creo que sigue en pie la cita.

--No, de hecho voy saliendo.

--Acá te espero.

Salgo a darle la cara, me invita a subir al auto cortésmente. Enciende el auto y empieza a conducir.

--¿y a dónde vamos? – le pregunto en cuanto subo al auto.

--No sé. Jeje. – nota mi cara de sorprendida y sonríe.- Te invité a tomar unos tragos, no dije que iríamos a un bar o algo así- What The F… ¿me está secuestrando o qué planea?

--¿entonces…?

-- Por los tragos ni te preocupes linda, vengo bien equipada… echa un vistazo al asiento de atrás.

Y en efecto… llevaba varios “sixes” de cerveza y unas cuantas botellas, además de varias bolsas de papitas.

--¿qué tal si vamos a tu casa a tomar todo lo que compré?- Está de broma?

--Espera… ¿es en serio?

--Si, hace mucho que no tengo una pijamada y en mi casa no cabe un alma. -¿de qué va esta chica?

--¿pijamada? Pero mañana tengo que madrugar. Además no te conozco mucho.

--¡¡Pero qué aguafiestas eres!! No tengo ninguna mala intención contigo y además tengo novia. –esto me tranquiliza un poco, pero aún así. –Oye, debes estar hasta la madre de tu trabajo, así que te estoy ofreciendo la oportunidad de relajarte, así que dime la dirección de tu casa de una vez…

--Madero #115. –dije no muy convencida.

¿Y qué si no estaba muy convencida? Ya le había dicho mi dirección.

Llegamos a mi casa. Bajamos del auto y mientras yo busco las llaves de casa, Diana saca las chucherías que trajo para consumir.
Abro la puerta de mi casa y prendo las luces. Echo una ojeada para ver si todo está en orden e invito a pasar a Lili.
Parece que está sorprendida al ver mi casa. Me pregunto por qué.

--lo siento, es que estoy acostumbrada a que las casas de oficinistas son más chicas, con sólo un baño, un miserable DVD encima de una pequeña televisión… pero tu casa es todo lo contrario, cualquiera imaginaría que tienes un trabajo más decente. Un home theater en la sala, sillones de piel… casa amplia de dos pisos, supongo que más de un baño. – examinó mi casa de cabo a rabo… con una simple mirada.

--Esta casa la compré hace seis o siete años, la compañía teatral de mi padre produce buenas ganancias, así que me di ese lujo. Vendí todas mis posesiones, excepto mi ropa y esta casa. El trabajo que tengo ahora es para pagar facturas y comprar comida. –ahí voy otra vez a soltar toda la sopa.

--genial, quisiera vivir como tú.

--¿Eh? ¿Qué acaso no tienes más de un auto? Y además no veo que trabajes demasiado.

--Yo trabajo todo el día, de hecho ahora estoy en un caso acerca de…

--¿ahora?

--Lo siento, se me salió. Mis trabajos son Top Secret, parecido al porno hehehe. - ¿qué con lo de top secret? Seguro me está tomando el pelo, no me la trago- ¿no me crees verdad? Mira – sacó algo de su cartera y me mostró una placa policiaca.- y no debo revelar nada de nada, así que ¿mantendrías el secreto?

--Ok, ok.

Y pasamos la noche comiendo papas y tomando cerveza hasta reventar. Puso una serie policiaca y se burlaba de las situaciones de los protagonistas… Cada vez me recordaba más a Erica. La nostalgia se hizo presente y unas lágrimas empezaron a empañar mi vista.

--Lo siento, ya no me voy a burlar más de los protas, así que ya no llores. –dijo en cuanto notó que limpiaba las lágrimas de mi rostro.

--No es eso.

--Entonces… debe ser que te diste cuenta que tienes un empleo patético. Yo que tú renunciaba. En serio, y aunque esa no fuera la causa de esas lágrimas, yo te aconsejo que regreses a tu mundo. Tu vida está en el teatro
--Pero…

--Es que no hay peros. La vida de una persona está justamente en ese lugar donde disfruta, donde están sus recuerdos. Los buenos y los malos recuerdos, no los recuerdos aburridos como los que tienes de esa oficina.

--¿y dónde voy a encontrar dónde actuar? ¿sabes que mi padre ha monopolizado casi por completo la industria del teatro? FRG y asociados está a punto de cubrir el país entero–dije un tanto frustrada.

--Casi queridita, CA-SI, pero aún no lo logra… Dime ¿quieres volver a actuar?

--si, pero

--¿pero? ¿Aún tienes peros? Nada más hay que tener los calzones suficientes para atreverse. Lo demás sale sobrando… ¿entonces quieres volver a actuar?

--¡Si quiero! Sólo que no encuentro un maldito teatro que no esté bajo las influencias de mi padre. ¡No quiero estar bajo su poder!

--Bien, eso era más o menos lo que quería escuchar… ¡te ayudaré!

--¿qué dices?

--que te voy a ayudar a volver a donde perteneces. Investigaré por ahí, y en cuanto encuentre alguna información te la envío. Mientras sigue en tu estúpida empresa. – Mi paranoia se activa, es que simplemente no puede existir gente demasiado buena en este mundo.

--¿y qué quieres a cambio? –pregunté algo desconfiada

--Me descubriste… sí quiero algo a cambio, pero eso sólo podrás pagarlo cuando estés actuando de nuevo.

--¿y qué si no acepto la ayuda?

--Te lo perderías como no tienes una idea. Caro, el que no arriesga no gana. -¿qué hago? Mi lógica y mi paranoia me dicen que no lo haga, pero algo más profundo en mi ser me dice que sí.

--lo haré… de todas maneras, creo que iba a terminar renunciando a mi trabajo. Pagan bien, pero ahí nunca fue mi lugar.

--¡Perfecto! Hay que brindar por eso.- decía mientras abría un par de latas de cerveza

--¿y cuál es “esa razón” para brindar?

--Que la gran Carolina Castillo volverá a actuar, por supuesto.

--brindemos, pues.

La vida me regalaba otra oportunidad, esa oportunidad que yo misma me había negado… en realidad no sabía si era cierto que Lili me ayudaría en realidad, así que sólo creí ciegamente en lo que dijo. Si ella me ayudaba o no ya no era importante; lo importante ahora era que habían regresado a mí esas ganas de volver a los escenarios.

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Capítulo 11
Esos ojos...


Hace ya un mes de que una completa desconocida, me regresara esa energía con la que podía vivir: mi pasión por la actuación.

He avisado a mi jefe que en unas semanas dejaré el trabajo. Para mi sorpresa, me ha pedido que me quede, que soy muy buena en mi trabajo… pero como si no fuera a adivinar sus intenciones de dejarme en mi puesto para observarme el trasero cada que pudiera y no es que lo esté difamando o que esté en lo incorrecto, pero es que no ha hecho más que mirar fijamente mi pecho desde que entré a entregarle mi renuncia ¿no puede por un segundo mirar mis ojos?
No hay vuelta de hoja: apenas y termine los pendientes me retiraré sin más y para lograr que mi salida de la empresa sea lo más pronto posible, trabajare como poseída, si es necesario.

--señorita Carolina- dice una compañera que hasta el momento desconocía- su teléfono ha estado sonando desde hace unos quince minutos.

--muchas gracias linda- le sonrío y camino hacia mi cubículo. En efecto, mi teléfono está sonando- ¿hola?

--¡¿Por cuánto tiempo pensabas que iba a estar llamándote niña tonta?!- Esa voz, hacía mucho que no la escuchaba, y para ser sincera ni siquiera la extrañaba.

--Si papá, ¿qué se te ofrece ahora?

--¿Qué se me ofrece? No sé de ti más que por llamadas… quiero saber si estás bien

--lo estoy, por supuesto, como en los últimos cinco años…

-- No entiendo esa manía tuya, bien podrías estar brillando en el escenario acá, junto a tu familia.

--Por favor padre. Ya hemos hablado de esto un millón de veces…

--allá tú. Ojalá vengas un día a visitarme y echarme una mano con alguna de mis compañías de teatro.

--Imposible, estamos arreglando detalles para una presentación en quince días…- mi padre aún cree que estoy en una compañía independiente de teatro.

--Que tengas éxito entonces… por cierto ¿podrías enviarme entradas a tu presentación?- mierda, otra vez con eso.

--No, no puedo, no es que no quiera, pero tú buscarás la forma de que vuelva a la compañía, lo sé, y si te enteras en qué compañía trabajo la comprarás a toda costa.- Buen pretexto, además no muy alejado de la realidad.

--Una vez más me has leído la mente. Ya no te molesto, deben estar hasta el cuello de trabajo.

Y lo que mi padre decía era verdad: estaba hasta el cuello de trabajo, sólo que no era precisamente un ensayo teatral… era llenar una interminable pila de papeles.

¡Suficiente! No siento mi trasero, eso sólo quiere decir una cosa: es la hora de salir del trabajo. Veo la hora en la pantalla de mi móvil 8:47 pm. ¡Madre del redentor! Hace más de dos horas que se terminaba mi turno… y de seguro ese estúpido jefe que tengo se va a negar a pagarme mis horas extras.

Apago la computadora y ordeno todo en el escritorio para salir directita a mi casa.
Ya en el recibidor me despido de la recepcionista. Me mira extraño ¿será por que rara vez la saludo?
Salgo del edificio y empiezo a caminar hacia la parada del camión. Escucho el claxon insistente de algún automóvil.

--¿Siempre ignoras a las personas de esa manera?- ¡No puede ser! ¿ella?

--¿qué haces aquí? ¿no hay nada mejor que venir a molestarme casi a diario?

--Ya, ya. Es que te vi de pronto y me apeteció hablarte ¿vienes? Prometo no amenazarte con otra pijamada improvisada.

--No, no voy. Las ocasiones anteriores ha sido lo mismo, me invitas a algún lugar y terminamos en otro. ¿acaso tu novia no te tiene bien amarrada? De hecho, deberías estar con ella que conmigo.

--jeje, de hecho tengo cita con ella…¿Quieres saber dónde?

--Lo que quiero es llamar un taxi e irme a descansar a mi casa.

--¿te llevo?

--Tienes una cita… no es fácil para un homosexual conseguir pareja y menos teniendo una personalidad como la tuya, así que vete de una puñetera vez con ella. -¿qué estoy diciendo? Si no me conociera, diría que estoy celosa

--ooh! ¿tienes celos mi amor? Si quieres no voy – y ahora esta idiota… ¿cómo se le ocurre decir eso? (¿acaso leyó mis pensamientos?)

--¡Tonta! En vez de estar diciendo estupideces, vete a tu cita… tu damisela te está esperando.

--Tu ganas. Ah y antes que se me olvide, sigo buscando lugar para ti hasta en los clubes de teatro escolares, espero en algunos días, poder mandarte alguna información.

--gracias, yo también estoy buscando por mi cuenta.- qué mentirosa… pero buscaré en cuanto salga con todas de la ley de esa empresa.

--bien, entonces te veo luego

¿Te veo luego? Debió decir algo como “te veo mañana, cuando salgas de tu trabajo”, porque voy saliendo de mi trabajo y me encuentro con una rubia de ojos miel recargada en su convertible negro, jugueteando con las llaves de su auto mientras sonríe al ver mi cara de sorpresa ante su visita.

--¿qué haces aquí?

--pasaba por este barrio y recordé que trabajabas en este feo edificio, así que decidí hacerte una visita. Ya terminaste tu turno de hoy ¿cierto?

--si ¿por?

--sube, te llevo a tu casa para que me invites a cenar.- ¿Qué la invite? No estará planeando otra pijamada ¿o si? – por cierto, ya pedí pizza a tu nombre, por lo que no tardan en llegar, es mejor que nos apuremos.

--Espera ¿pediste pizza? No estarás planeando…

--No, no voy a hacer pijamadas esta vez, súbete ya, tenemos que llegar antes que el repartidor.

No podría explicar el motivo de por qué hacía todo lo que Lili me decía… ni yo misma lo sabía, pocas personas han logrado esto, incluso podría nombrarlas, pero no lo haré, esas dos únicas personas…

Suficiente de nostalgias inútiles, ahora a poner atención a lo que Lili me está diciendo ahora, creo que lleva un rato hablando y no me he enterado ni de qué.

--…tter y Ron sobraban en la historia, ahí Ginny y Hermione eran las únicas que debieron quedarse juntas. - ¿eehhh?

--Perdón ¿de qué me venías hablando?

--Llevo todo el camino platicando que si yo hubiera escrito la saga de Harry Potter… – nota mi cara de “¿de qué está hablando?” -- …olvídalo.

Y después de haberme perdido una historia que de seguro debió estar muy interesante, llegamos a mi casa, justo detrás nuestro, el repartidor de pizza.

--y ¿cómo te fue ayer con tu novia?-pregunté con tal de tener algo de conversación.

--niña, ¡pero qué pregunta tan atrevida es esa! ¿En serio quieres saberlo?- dice con una sonrisa pícara que no puede ocultar.

--no, sólo quería tener alguna conversación contigo.

--Pues podemos platicar de ti, me intriga qué es lo que has hecho todo este tiempo.

--¿a qué te refieres? ¿qué es lo que quieres saber? –pregunto nerviosa mientras ella pone esa sonrisa pícara otra vez.

--¿qué quiero saber dices? Haha, es sencillo. ¿desde cuándo empezaste tu relación con Erica?- de todas las preguntas que se pueden formular, se le ocurre esa.

--Emm, ¿podemos hablar de otra cosa? Trato de olvidar ese tema.

--Si tratas de olvidarlo ¿no crees que es mejor sacarlo hablando? –Punto a su favor.

--humm. Está bien… ¿fuiste a la primera representación?

--Si ¿por?

--Pasaron una serie de eventos en el tercer acto… me salí de mi papel y se me fueron mis líneas, improvisé y con lo que dije terminé declarándome a Erica frente a todo el auditorio…y… el be-beso al final, ese tampoco iba en el guion ¿cómo decirlo? Fue totalmente un impulso, algo en mí decía “bésala” y pues… ahí lo tienes.

Una mezcla de diversión y asombro cruzaban por el rostro de Lili.

--Nunca lo imaginé… incluso creí que el director de “lluvia de rosas” era un genio para escribir ese tipo de final.

--En parte si es un genio, su final no era nada malo… -aunque ya no recuerdo cómo iba el original.

--Y ¿la amabas?

--…si, y aún no me la puedo sacar de la cabeza…

Nunca lo habría imaginado: sacar el tema, no había sido tan doloroso como lo creí, incluso sentí una calma inexplicable al decirle mis sentimientos por Erica a una tercera persona.

Lili cambió la expresión de su rostro al oírme contestar su pregunta, su cara que regularmente estaba sonriendo, con esa sonrisa que te hace pensar que en cualquier momento dirá alguna tontería; ahora no era esa sonrisa…
Inclinó su cabeza hacia el lado izquierdo y una melancólica sonrisa apareció en su rostro. Sus ojos buscaban los míos y para mi propia sorpresa, los había encontrado.

Trataba de adivinar lo que con su mirada intentaba transmitirme, y cuando volví a la realidad ya me encontraba correspondiendo un beso de aquella chica que había aparecido de la nada.
Cerré los ojos permitiéndome disfrutar ese momento. Hacía tiempo que no probaba el dulce sabor de un beso…
Y cuando abrí los ojos, esos ojos color miel me miraban con un toque de lujuria.

--¿qué estamos haciendo?- le pregunto y me lo pregunto a mí misma.- tú tienes pareja y acabas de verte con ella ayer… y yo…

¿Yo? Me encontraba besando a la dueña de esos ojos miel que me hipnotizaban… me vi a mi misma buscando esos labios que besé hace cinco años, buscándolos en esa mujer que tenía frente a mí. ¡Dios! ¿por qué no puedo olvidarla de una vez?

--Tienes razón, lo siento… la tensión del momento, supongo -- suspira. -Olvidé por completo a lo que venía hoy – risa nerviosa.- te conseguí algo relacionado con un teatro… fue algo difícil, pero finalmente lo conseguí… mañana te mando todo.

Salió rápidamente de mi casa, dejándome en medio de la sala confundida. ¿por qué me beso? ¿por qué le correspondí?
No he podido dormir, esas preguntas aún retumban en mi mente.


Hoy, a pesar de las confusiones aquella noche (hace una semana y media), me levanté como siempre y me fui temprano a trabajar.
Este, sin embargo no era un día normal en mi rutina, era el día en que finalmente terminaría con el papeleo pendiente y en unas cuantas horas abandonaría esta empresa por la que pasé sin pena ni gloria.

Cinco de la tarde, entrego mi trabajo al señor Herbert, revisa si hay algo mal, y con un puchero me dice

--todo correcto… fue un placer tener una empleada como usted. Vuelva cuando quiera, tiene las puertas abiertas.

--Gracias. Fue un placer trabajar aquí.

Ahora estoy tumbada en el sofá, disfrutando de mi libertad, preparada para volver a mi mundo, a quien realmente soy, finalmente creo que las cosas empiezan a acomodarse para mí.
Tocan a la puerta. Recuerdo las palabras de Lili: hoy me mandaría información acerca del teatro que encontró.

Corro a abrir la puerta.

Y ahí está, en el recibidor de mi casa, se ha cortado el cabello, parece demasiado nerviosa pero mantiene su vista al frente, dejando ver esos misteriosos ojos color miel que conozco, su lunar junto a su ceja, su piel morena, ese cuerpo espectacular.

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Hasta aqui se queda por ahora.
Muchas gracias por leer "tras bambalinas" y muchas gracias por sus comentarios!!!

tengan un excelente dia!!


Última edición por ushiomurasame el Mar Dic 13, 2016 1:16 am, editado 2 veces


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Mensaje por lupitayoh el Jue Ene 29, 2015 12:39 am
yeah!! ya esta hagarrando color la historia!!

espero el siguiente saludos!!

lupitayoh
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Mensaje por A_tan el Vie Ene 30, 2015 12:18 am
Lily o.o no hagas eso!!!! Si no tu novia te cuelga de lo primero que ve v; (experiencia propia) jejeje me hiciste recordar ese cómico momento que tuve yo en algún momento en mi vida lol en fin espero conti
A_tan
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Mensaje por ushiomurasame el Dom Feb 08, 2015 2:52 pm
Hola! aquí el nuevo capítulo de Tras bambalinas Very Happy
Muchas gracias por sus comentarios y por leer


Capítulo 12
algo relacionado con el teatro



Ahora estoy tumbada en el sofá, disfrutando de mi libertad, preparada para volver a mi mundo, a quien realmente soy, finalmente creo que las cosas empiezan a acomodarse para mí.
Tocan a la puerta. Recuerdo las palabras de Lili: hoy me mandaría información acerca del teatro que encontró.

Corro a abrir la puerta.

Y ahí está, en el recibidor de mi casa, se ha cortado el cabello, parece demasiado nerviosa pero mantiene su vista al frente, dejando ver esos misteriosos ojos color miel que conozco, su lunar junto a su ceja, su piel morena, ese cuerpo espectacular.
Indudablemente es Erica.


La persona que he tratado de olvidar por tan largo tiempo está parada en mi recibidor.
Cierro inmediatamente la puerta…
--¡Auch! – la muy obstinada puso su mano abierta para impedir que se cerrara la puerta… no hay más remedio que abrir y revisar que esté bien.

--¡Idiota! ¿Por qué pusiste la mano? - grito asustada

--¿Y qué más podía hacer si estabas cerrando la puerta?- dice mientras se detiene la mano herida con ayuda de su mano derecha.

--¿Crees que tengo ganas de hablar contigo?

--Aunque no quieras hablar conmigo, hay un tema que dejamos pendiente y necesitamos hablar.

--entra… hay que revisar esa mano.

¡Genial! Tengo mi cabeza hecha un lio por el beso con Lili (que no se si me he obsesionado con ella) y ahora viene a aparecer el mayor de mis tormentos.

Me sigue hasta la sala, le indico que se siente.
Busco el botiquín de primeros auxilios… siento esos ojos siguiendo cada uno de mis movimientos ¿qué hace ella aquí?

--toma, sólo tengo aspirinas para aliviar el dolor. Déjame ver tu mano.- mientras toma las aspirinas, sostengo su mano entre las mías revisando si no hay ningún problema grave. Siento esa calidez en su mano como una corriente eléctrica… no debería, este sentimiento debió quedar enterrado hace tiempo.

--¡Aauch! Duele… Creo que pusiste mucha fuerza al cerrar la puerta, no esperaba menos.- ¿es sarcasmo? Además me habla como si nada hubiera pasado

--Creo que será mejor que te revise un médico… llamaré un taxi. - ¿por qué estamos en esta situación? Yo debería estar iniciando una pelea… cinco años sin verla porque resultó ser que ella, la mujer de la que me había enamorado, se había comprometido con mi primo. Pero no, incluso la estoy llevando a la clínica.


Tardamos 10 minutos para llegar a la clínica más cercana. Quizá esos han sido los 10 minutos más largos de toda mi vida: un silencio aterrador al interior del taxi, las únicas palabras que se pronunciaron fueron “llévenos a la clínica más cercana” y “son $40, que mejore señorita”

--¡Pero qué demonios es esto! ¿cómo fue que se lastimó usted de esta manera?

--Culpa mía doctor, cerré la puerta después de un agitado día de trabajo y no me di cuenta de que ella estaba entrando a casa. – y ahora estoy echándome la culpa…

--Tiene suerte, sólo se rompió el meñique. Le recomiendo no cargar objetos pesados, y no hacer tareas manuales ¿es usted zurda o diestra?

--Zurda, pero no hay problema… - ¿Cómo? ¿Erica es zurda? ¿y por qué me importa?

--Señorita… -dice el médico dirigiéndose a mí

--Caro

--Caro, le encargo que cuide que la paciente no haga movimientos bruscos con su mano y que no haga trabajos pesados, ¿entendido?

Son las ocho y cuarenta de la noche, la hora a la que acostumbraba a salir de mi trabajo cuando hacía horas extra, ahora estoy saliendo de la clínica acompañando a Erica…

No planeo hablar con ella, ya he tenido suficiente por hoy.

--Bien me retiro a mi casa, espero que mejore tu mano. Adiós Erica.

--¡Espera! ¡Tenemos que hablar!

--¿hablar? Yo no tengo nada que hablar contigo… es tarde para ti, han pasado ya cinco años.

-- No es como si no lo hubiera intentado, pero nunca contestaste mis llamadas, cambiaste tus cuentas de correo y redes sociales, te cambiaste de casa… así que ¿cómo querías que te explicara lo que pasó? – touche*

--…Hablaremos entonces, pero que sea mañana, hoy no ha sido el mejor día para mí.

--Pues tampoco ha sido el mejor día para mí.- me dice mostrándome su mano vendada. –no tengo dónde quedarme y tengo toda la noche para hablar contigo.

--¡NO! En mi casa no te quedas. ¿por quién me tomas? Vas y te comprometes con mi primo y hoy vienes y me dices que tenemos que hablar… no… ve y quédate a un hotel y si quieres tener una plática conmigo me buscas, pero no pienso dormir bajo el mismo techo que tú.

--tienes razón- bajó la mirada y una lágrima atravesaba su mejilla, estuve a punto de doblegarme… pero no podía caer en su trampa.- mañana iré a buscarte.

Le di la espalda, y crucé la calle. Tomé un taxi de vuelta a casa ¿estaba despierta o me encontraba soñando?
Seguramente era un sueño… No había manera de que Erica supiera mi dirección.

Suena el despertador ¡ese maldito timbre! Olvidé que ya no tengo que presentarme a trabajar, supongo que dormiré otro rato.
Mis ojos se van cerrando.
¿lo que se escucha es el timbre de la casa? Debe ser parte del sueño.
Cada vez es más repetitivo el sonido del timbre… ¡qué fastidio!
Abro la puerta y ahí está ella… parece un deja vu, sólo que ahora tiene una mano vendada.

--¿me dejarás hablar contigo hoy? Estoy dispuesta a dejar que rompas mi mano derecha, sólo pido que me escuches…

--Pasa, voy a desayunar, espérame en la sala mientras... puedes encender la tele si quieres.

Entonces… ¡¿No es un sueño?!
Estoy que me muero de nervios diciéndome a mí misma “Tranquila, tranquila, toma tu cerealito, respira, esto terminará rápido, sólo tienes que escuchar lo que te diga y luego la mandas a volar”

--Mientras comes puedes escucharme ¿no crees?

--Creo que antes de dejarte hablar necesito saber cómo es que diste con mi dirección… la ubicación de esta casa no es algo que siquiera mi padre sepa.

--Recibí una llamada hace tres días… era una mujer, no me dijo quién era, pero me dijo que si quería volver a verte tenía que venir a esta dirección. Al principio no le creí, pero si esa era una oportunidad de volver a verte no la iba a desaprovechar… y aquí estoy. –sólo se me puede venir el rostro de una persona: Lili.

--¡Esa maldita! –Me pregunto qué estará planeando esa mujer.

--¿Perdona?

--No, no es nada… empieza a hablar entonces.- le digo sin mirarla y me concentro en el bol de cereal casi vacío.

--Y-yo nunca te hable acerca de mi compromiso con Eric… me disculpo por eso, pero es… es que pensé que lo habría arreglado para el final de las representaciones. – la miro a la cara, parece nerviosa, incluso más que yo, pero parece que se esfuerza en mantener la calma. –no fue así, no pude romper el compromiso antes de las cien representaciones… y no… no sabía que él anunciaría el compromiso ese día… y te perdí.

--Y planeas que yo venga y me trague ese cuento.

--Tengo que correr el riesgo… no pretendo recuperar tu amor… -de sus ojos empiezan a brotar algunas lágrimas- jajaja, perdona, estoy mintiendo, lo que más deseo es recuperar tu amor y vivir una eternidad a tu lado, pero… hay tanto que lo impide… sólo quiero que entiendas que no quise traicionarte, sólo quiero que me perdones…

--Te perdono entonces- dije fríamente- ahora puedes irte y vivir en paz tu vida, y dejarme vivir la mía…

--No, no me has perdonado, lo sé… creo que no obtendré nada hablando, no me creerás siquiera. –suspira. – entonces me haré a la idea de que te perdí para siempre, quizá me lo merezco, por no haber roto con tu primo a tiempo… para empezar ni siquiera lo amaba… -fuerza una sonrisa y empieza caminar hacia la salida.-gracias por escucharme y por pagar lo de mi mano.
No salí de la cocina, me quedé paralizada tras escuchar todo lo que había dicho… quería creerle, quería perdonarla, pero no podía, no era tan simple.

Sonaba de nuevo el timbre ¿ahora qué quiere?

Camino fastidiada a abrirle la puerta por si olvidó algo, esta vez definitivamente tiene que salir de mi vida.

--¡Hooola Caro! - Decía Lili mientras entraba como dueña de la casa hasta mi sala. Por alguna razón está muy entusiasmada el día de hoy.

--¡Tu! ¿qué pretendías al darle mi dirección a Erica?

--Jeje… me descubriste…

--Y no lo estás negando, dime ¿qué planeabas?

--Yo te dije que iba a mandarte “algo relacionado con el teatro” ¿recuerdas? Aunque te lo iba a mandar al día siguiente de… que comimos pizza, al final todo se recorrió casi dos semanas… ¿y bien?

--¿y bien qué?

--¿Cómo te fue? ¿ya hablaron? ¿se reconciliaron?

--no, nada de eso. Ahora si me disculpas, tengo que buscar alguna compañía de teatro, porque al parecer no me conseguiste ninguna y estoy desempleada…

--la conseguí, pero dije que tenías que pagar un precio… y decidí que tenías que mandar al demonio tu estúpido orgullo y aclarar tus asuntos con Erica.

--¿por qué te importa tanto mi relación con Erica?

--tengo mis motivos… ¿quieres averiguarlos? Entonces habla con ella, no hay otra forma.

--Entonces buscaré otra compañía.-no puedo dejarme manipular por esta loca.

--Allá tú. –dijo resignada mientras se levantaba del sofá. -¿qué es esto?- tomó entre sus manos un pequeño librito de cubierta verde oscuro. –awww ¿es tu diario?

--¿diario? No tengo idea de lo que estás hablando, déjame verlo.

Extendió su mano entregándome ese librillo. Una nota salió de entre sus hojas:

“Me haría muy feliz que leyeras este cuaderno.
Tengo esperanzas de que creas lo que en el escribí y que llegues a perdonarme.
Sinceramente. Erica”

--¡Tienes que leerlo! – me dice muy emocionada

--No pienso hacerlo… emm supongo que conoces la dirección de Erica ¿verdad?

--Si, ¿vas a ir a visitarla?

--No, pero tú irás a entregarle este diario.

--No lo haré… es más tengo que irme, tengo un caso pendiente… bye chica!!

Y salió de mi casa dejando en mis manos el diario.
"No tengo ganas de leerlo, no pienso leerlo", es lo que me he repetido las últimas dos horas, y sin embargo no puedo quitarle los ojos de encima a ese misterioso libro.
Sin darme cuenta lo abro y empiezo a leer.


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Mensaje por Mackah22 el Dom Feb 08, 2015 8:00 pm
Felicidades esta historia cada vez está mejor es genial wow me carga ética cree que con unas palabras va a solucionar todo ¿Quién es lili? Dejo totalmente confundida a mi caro jaja
Mackah22
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Mensaje por ushiomurasame el Vie Feb 13, 2015 8:33 pm
Capítulo 13

Un diario



“ Me haría muy feliz que leyeras este cuaderno.
Tengo esperanzas de que creas lo que en el escribí y que llegues a perdonarme.
Sinceramente. Erica ”


--¡Tienes que leerlo! – me dice Lili muy emocionada


--No pienso hacerlo… emm supongo que conoces la dirección de Erica ¿verdad?

--Si, ¿vas a ir a visitarla?

--No, pero tú irás a entregarle este diario. -le digo, entregando el diario.

--No lo haré… es más tengo que irme, tengo un caso pendiente… bye chica!!

Y salió de mi casa dejando en mis manos el diario.
"No tengo ganas de leerlo, no pienso leerlo", es lo que me he repetido las últimas dos horas, y sin embargo no puedo quitarle los ojos de encima a ese misterioso libro.
Sin darme cuenta lo abro y empiezo a leer.




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21 de abril de 2006

¡No me lo creo! Yo que juraba y perjuraba que nunca dejaría mi vida en un estúpido diario y ahora me estoy tragando mis propias palabras.

No hay más remedio… no puedo quejarme abiertamente de que odio a la hija del señor Rodrigo, porque si no perdería mi trabajo en un abrir y cerrar de ojos.

Ayer fue su cumpleaños… por culpa de esa zorra detuvieron el trabajo en la compañía entera y celebraron en grande ¡Como si se fuera a acabar el mundo si no festejan su maldito cumpleaños! Además vamos atrasados en los ensayos de las obras de Molière**

Ya llevo con esta cuatro papeles interpretados en esta compañía…

Me pregunto si algún día me harán firmar un contrato aquí, aunque quizá nunca llegaré a ver tal contrato, para como me llevo con la hija del dueño…

Apenas nos cruzamos y una ola de comentarios sarcásticos salen de mi boca hacia su persona, mismos que son respondidos de igual manera.

Pero no es su cumpleaños y la suspensión de los ensayos por causa de su celebración los que me hacen venir a desahogarme plasmando toda mi furia en este diario… digo, pobrecita, quizá es el único día en que la gente puede fingir que siente cariño hacia ella… pero volviendo al punto, no es su cumpleaños lo que me hace venir y dejar mi coraje en esta primera página.

Hace unas cuantas horas, el equipo completo de staff, acaba de abandonar la compañía, a todo mundo le parecía que ese era un excelente equipo, puesto que tenía todo a tiempo, desde la más pequeña utilería, hasta una maravillosa utilería… pero entonces sucedió:

A punto de darle el visto bueno a la escenografía, la falda de Carolina (así se llama la pesada hija del dueño a la que me refiero) se atoró en una miserable puntita de un clavo.

-¿qué demonios es esto? –dijo enojada, viendo el rasgón en la prenda.

-Disculpe, fue un pequeño descuido. – dijo el encargado de esa área

Y aunque inmediatamente limaron ese clavo, desapareciendo esa puntita causante del desgarro en la falda de la pesada reunió al equipo.

-Debido a un error en el trabajo por parte del señor –dijo señalando al pobre hombre que acababa de corregir el detalle al que la niña de papi se refería – quedan todos ustedes despedidos. Así que retírense de una vez de la compañía. Mañana vengan a las 11:00 am a recoger sus pagos, si no llegan a esa hora no se molesten en venir a otra hora a reclamar ningún cheque, todo esto lo acordamos en su contrato, así que no acepto quejas. Es todo, gracias por su trabajo.

“Es todo Gracias por su trabajo” ¿lo dice asi sin enfado? ¿qué no se da cuenta de la cara de frustración que se cargan los ahora desempleados?

Esa mujer no entiende las necesidades del ciudadano promedio!!!
¡Maldita mujer, debe ser una de esas típicas que siempre está dependiendo de sus padres ¡Como odio eso en las personas!



Bueno, ya me desahogué, creo que mejor regreso a los ensayos.


[Moliére: dramaturgo francés que se enfocó principalmente en escribir obras de corte satírico, es decir, sus obras se burlaban de la sociedad de aquel tiempo (siglo 17)]
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Aunque lo admito, solía ser esa maldita sangrona que describe con tanto recelo en su diario… “¡¿Zorra?!” “ ¡¿Maldita?!” Se supone que quiere que la perdone, pero aún así me describe con esas “bonitas” palabras... ¿de verdad quiere que la perdone?



Y aún así, enojada por leer la forma en que Erica se refería a mí paso a la segunda página del diario.

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5 de junio de 2006

Yay!!! Las presentaciones de "las preciosas ridículas**" fueron todo un éxito! Y por si fuera poco, algo ha logrado aumentar mi ego:

La pesada hija del dueño, vino con todo el dolor de su corazón a felicitarme por mi actuación… y a ofrecerme un contrato de exclusividad (lo leyeron bien) ¡EXCLUSIVIDAD! En FRG…

¿qué más puedo pedirle a la vida? Esta es la mejor compañía de artes en el país y yo Erica Ramírez tengo un contrato, además pude darme el lujo de firmarlo enfrente de la niña de papi

“TRAGATE ESTA CAROLINA CASTILLO!!!”

Sentí unas enormes ganas de decirle eso en su cara y ponerme a bailar mi famoso “baile de la victoria”, pero no iba a arriesgar mi contrato que dos años de trabajo en esta compañía me costaron.

Mi narcisismo está en su apogeo… creo que terminando de escribir esto, me voy directa a festejar.

POR FIN TENGO UN CONTRATO!!!

Me pregunto qué tipo de personajes interpretaré


[las preciosas ridículas es una de las obras de Moliére, si desean saber más investiguen en google]

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Esta maldita mujer… cada vez manda más por el retrete cualquier oportunidad de ser perdonada…
no sé por qué sigo leyendo este estúpido diario… ¿y a quién intento engañar?

A pesar de esos cinco años... yo no he podido olvidarla...
… fui muy fría con ella, pero aún así algo en mi interior lucha por que su recuerdo prevalezca…

Entre mis razonamientos de si debo o no seguir leyendo… me encuentro a mi misma dándole vuelta a la hoja, empezando a leer la tercera página


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28 de Agosto de 2006

Jeje. ¿Llamo a esto un diario?
Sólo he escrito en dos páginas… cada una llena sólo hasta la mitad y eso fue hace meses… pero hoy era necesario hacerlo.

No sé en qué momento me crucé con este tipo, todos los días me sonreía y pues, yo no debía ser grosera, así que le sonreía también.
Después de terminar con las preciosas ridículas, no he tenido grandes proyectos que me favorezcan en esta compañía. Me empezaba a desesperar por conseguir un buen proyecto… Bien hace unas horas me lo encontré en el pasillo:

-Hola, ¿eres Erica verdad?

-…Si ¿necesitas algo? - pregunto mientras observo detenidamente al sujeto: delgado, de 1.70 a 1.75 m de altura, unos atrayentes ojos de un extraño tono violeta... (parecidos a los de esa golfa... ¿acaso serán hermanos?) lo admito, el tipo es atractivo, pero ¿qué desea?

-Yo soy Eric - mira qué curioso

-ah, de modo que somos tocayos…

-jajaja… si… este… emm - dice con nerviosismo

-¿qué pasa?

-Vi tus presentaciones… eres buena y creo que necesitas buenos proyectos. Yo, tengo influencia en esta empresa… soy sobrino político de Don Rodrigo, primo de Carolina, así que puedo ayudarte a conseguir buenas ofertas de trabajo, pero a cambio tienes que hacerme un favor. - De modo que es su primo,eso le da un punto menos a su favor, pero es tentador lo de las ofertas de trabajo.

-¿Favor? - ¿yo haciéndo un favor a alguien de esa familia?

-Mi familia me está presionando para que siente cabeza… y pensé que tú… podrías. - ah ya voy entendiendo de qué va...

-¿dices que me ayudarás a conseguir buenas representaciones? -siento que puedo aprovechar la oportunidad que me ofrece.

-si, lo haré si tú me ayudas

-Entonces si lo que necesitas es una esposa para hacer pantalla cuenta conmigo. - le digo medio en broma

-¡Gracias!

Entonces, si analizo bien mi conversación de hace tres horas con cinco minutos… creo que me acabo de prometer…

En fin, todo sea por un buen papel, porque a pesar de haber firmado ese estúpido contrato, ninguna propuesta de teatro ha cruzado mi puerta.

Por ahora veré qué tan productivo me resulta haberme comprometido con este hombre… aún no sé si era broma, aunque a juzgar por su expresión, parece va en serio.

A ver si no metí la pata.




31 de agosto

Hoy me levanté como si nada… bueno, en realidad aún tengo la esperanza de que lleguen ofertas de trabajo, pero aceptémoslo: no es que al teatro clásico le lluevan trabajos, no como si estuviésemos en Hollywood, haciendo películas como si de dulces se tratara.

Entré a la compañía y me fui directa a mi “despacho” jeje, la verdad es mi camerino, que me fue asignado desde el momento en que firmé el contrato frente a esa mujer (aún tengo la sonrisa de satisfacción al recordar que firmé el documento frente a sus ojos y su cara de desagrado).

Después de unas dos o tres horas de no hacer nada más que arreglar una y mil veces el tocador y todos los accesorios que estaban encima, y de leer algunos libros, no me enteré cómo, pero, me había quedado dormida recargada sobre el tocador, con el libro de “la historiadora” debajo de mis mejillas (y algo de babas, lo admito).

Alguien llamó a la puerta.

-Vooooy! - digo mientras estiro los brazos. Me pongo de pie y aún con pereza camino hacia la puerta. Cuando la abro veo el rostro de la persona que más detesto frente a mí. –Señorita Carolina ¿qué la trae por acá? –digo con un disimulado sarcasmo

-Vengo de mandadera… de mi primo. Dice que vayas a su oficina, que tienen un importante negocio qué atender.

¿Negocio?

Espera. No estará hablando de…

-Gracias Carolina, voy inmediatamente.

Salí inmediatamente en camino a su oficina. Toco la puerta.

-¿Erica, eres tú? pasa por favor. –obedezco la orden y entro a la oficina. –te mandé llamar porque creo que tenemos un asunto pendiente. –abre un cajón y saca una cajita blanca finamente detallada. –El contenido de esa caja es tuyo, pero a cambio de que me ayudes a terminar este guión… llevo tres meses escribiéndolo, pero siento que algo le falta…

-Lo siento pero yo no escribo guiones, sólo los interpreto.

-mal por ti, deberías ampliar tus horizontes. Anda… porfa, ayúdame a escribirlo, en dos semanas se presentan las propuestas para la próxima temporada y yo quiero que representen algo mío… para que no sigan diciendo que sólo estoy perdiendo el tiempo en esta oficina. – En eso tenía razón. No tenía fama de ser precisamente trabajador. – Además te puedo ofrecer un protagónico.

" P R O T A G O N I C O " .

Esa palabra fue la que me terminó convenciendo. Tomé la cajita y la abrí, no hacía falta ser adivino para saber que el contenido de la caja era un bonito anillo de compromiso, tomando en cuenta la conversación que tuvimos días antes.

Aunque siempre fui una romántica de las que empalagan y había soñado con una propuesta romántica a la luz de la luna… en alguna azotea de un rascacielos ¿qué se yo?
Pero pudo más mi ambición por tener un protagónico, así que saqué de la caja ese anillo de plata con algunos finos detalles en oro y un pequeño, pero precioso diamante. Observé detenidamente aquel anillo, y luego lo puse en el dedo anular de mi mano izquierda.

-trato hecho.

-muy bien –dijo con una sonrisa de ¿alivio? En su cara – ya no puedes echarte para atrás… toma esto es lo que llevo de guión hasta ahora – me pasó un grueso cuadernillo. –Lee con atención el papel de “Rita”, he diseñado ese papel especialmente para ti. –un ligero rubor se apodera de mi rostro.

-bien, entonces mañana traigo correcciones y propuestas.


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Al terminar de leer esta página, siento que me falta el aire… pareciera que acaban de tirarme un balde de agua helada sobre mi cabeza.
Quiero gritar groserías o simplemente gritar, quiero romper algo.
Y es que ¿Cómo puede ser posible que se comprometieran de esa manera?
¿Eran estúpidos acaso?
El idiota de mi primo consiguiendo prometida para callar a la familia… Erica prometiéndose con el único objetivo de conseguir un maldito protagónico, que por haber firmado el contrato ya tenía asegurado, sin necesidad de aceptar casarse con nadie.

Y yo cayendo como boba por amor a esa mujer…

En definitiva necesito tomar aire.

Abro la puerta principal y sin darme cuenta de cómo ni cuándo, unos suaves labios se han apoderado de los míos. Unos finos brazos me empujan de vuelta al interior, mientras que con el pie empuja la puerta para volverla a cerrar. ¿Qué intenta? ¿porqué no me resisto?

…Abro los ojos para descubrir quién es la persona que ahora me besa tan apasionadamente y sólo logro ver unos hermosos ojos color miel.


to be continued...



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Quién es la que nadamás llegó y besó los labios de mi querida Caro? ¿QUIEN? ¿QUIEEEN?

Si quieres que sea Lili envia "Lili" al 82222, Si quieres que sea Erica envia un SMS con la palabra "Erica" al 82222. XD

Nos vemos en la próxima actualización, en la cual descubriremos más cosas detrás de ese extraño compromiso...

Gracias por sus comentarios :) me ayudan a saber qué tal voy y si necesito modificar algo en mi forma d redactar.), acepto críticas constructivas, buenos comentarios, etc...
Razz Razz Razz Razz Razz Feliz san Valentín!!!!


Última edición por ushiomurasame el Mar Dic 13, 2016 1:19 am, editado 2 veces


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Mensaje por A_tan el Mar Feb 17, 2015 2:55 am
D: ah me la has puesto dificil -w- Lily o Erika... Lily o Erika...Lily o...Erika AHHH D: te lo dejo a tu suerte yo no me puedo decidir e3e como quiera me gustaria saber que pasara sea quien sea e.e
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Mensaje por Mackah22 el Sáb Mar 28, 2015 10:04 pm
Esta historia me recuerda a la película anatomy of a love seen aunque no la he visto jajajs continúa la historia ples yo creo que el beso es de Lily jaja es que entre ellas hay una tensión sexual no resuelta jajaq
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Mensaje por ushiomurasame el Vie Jun 19, 2015 6:42 pm
Disculpen la enorme tardanza... he tenido algunas temporadas algo difíciles y hasta ahora me doy un tiempecito para actualizar...
Jajaja, justo hace dos semanas vi esa película y yo era toda OMG... se parece un poco a mi fic!! XD
...Sin más dilación dejo los siguientes capítulos.
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Capítulo 14
Conquistame



A pesar de darme cuenta de quién era la dueña de aquellos dulces labios y de esos misteriosos ojos, la abracé, hacía cinco años que nadie tocaba mi cuerpo de esa manera, ni siquiera yo misma me había hecho justicia por mi propia mano en todo ese tiempo.


Y entre más apasionado se tornaba ese beso y las caricias iban aumentado de tono me daba cuenta el porqué no la olvidaba. Sólo la había hecho mía una vez hacía ya tanto tiempo pero mi cuerpo… mi mente… mi corazón me decía que era con ella con quien debía estar.

-E-erica ¿qué haces? –dije después de romper ese apasionado beso.

-No digas nada- tomó con delicadeza mi cara entre sus manos y volvió a besarme.

Rendida ante aquellas sensaciones que me provocaba el roce de sus manos con mi piel me abracé fuertemente a ella.

A tientas, entre besos y caricias, recorrimos la sala, el pasillo… no supe en qué momento habíamos llegado hasta mi recámara.

Fue una espléndida tarde, besé cada centímetro de su piel reconociendo la esencia que me regalaba. De igual manera lo hizo ella, regalándome a cada instante una dulce sonrisa. Y otorgándome placeres hasta ese momento desconocidos para mí.

-Caro… te amo. –dijo acariciando mi mejilla aún ruborizada.

-entonces no debiste casarte con mi primo- le contesté volviendo a la cruda realidad.

-¿quién se casó? ¿acaso no notaste que mi mano no tenía ningún anillo cuando me llevaste a revisión médica? – me mostró su mano con el dedo meñique aún vendado.

Era cierto, no había ningún anillo.

-¿quién me asegura que no te lo quitaste antes de venir a molestarme? – me levanté de la cama arrepentida de haber permitido que ese momento de intimidad ocurriera entre nosotras.

-Yo te lo aseguro. –dijo con firmeza. - ¿recuerdas que ahorraba para un auto?

-si, lo recuerdo. – de hecho, no había podido olvidar ningún detalle acerca de ella.

-Pues… nunca lo compre. –Sonrió – lo invertí en algo mejor.

-¿algo mejor? Será tu vestido de novia. –le dije aún con amargura.

-De hecho fundé mi propia compañía de teatro, espera ¿cuánto has leído del diario? ¿siquiera lo has leído?

-si… ya empecé a leer, hasta el 31 de agosto, creo.

-en serio eres lenta para leer, creí que ya habías leído más… por lo menos hasta ese maldito día… el día de la última representación… ya que estamos aquí, tráelo, quizá deba leerlo yo misma.






En el sofá de mi sala, siendo las 8:45 pm, inesperadamente me encuentro sentada frente a Erica con el diario en sus manos, esperando a escuchar de su propia boca, todo aquello que me perdí de su vida… al mismo tiempo analizo si puedo darle una nueva oportunidad.



3 de septiembre

Ya van cuatro personas que me dicen que parece que vi al mismísimo demonio, y es de esperarse después de leer el guión que me confió mi ahora prometido…

Resulta que la obra que planea producir es ni más ni menos que de l e s b i a n a s.

Y lo peor es que sin leer el guión acepté el protagónico. Ahora es cuando me arrepiento de haber dejado la carrera de odontología por el teatro.

Dejando de lado eso… leí el guión hace dos días y no tiene NADA de especial, vaya ni siquiera un buen argumento… nada que pudiera convencer a la audiencia, así que llevo todos estos días sin dormir arreglando el estúpido guión… digo, es que si Eric planea que yo protagonice esto, por lo menos debe ser con diálogos decentes y no diálogos baratos que bien podrían caber en una peli porno, que es donde los diálogos sin sentido les vienen valiendo madres a los espectadores…

Me pregunto por qué sigo corrigiendo esto, quizá haya mejores propuestas… quizá, pero pensándolo bien, puede que este sea el único protagónico que tengo asegurado, así que dejaré por la paz este diario para terminar el guión.





-espera… -la interrumpo en su lectura - ¿me estás diciendo que tú escribiste el guión?

-¿a poco creíste que Eric sería capaz de algo tan genial? – dice con aires de importante.

-Pero… hizo un impresionante trabajo como director.

-tú lo has dicho, como director fue excelente, pero como escritor es un verdadero desastre. Ahora si me permites seguir leyendo… tengo que reconquistarte – dice con una voz tan sensual, que provoca un ligero sonrojo en mi.





17 de septiembre

Hoy durante todo el día estuve muriéndome de nervios. Apenas ayer le entregué el guion a Eric, quien ni siquiera lo leyó y hoy por la tarde lo presentó ante el equipo productor.

Era mi única esperanza de obtener un protagónico y los nervios me estaban comiendo viva.
Pero hace cinco minutos llegó un mensaje a mi teléfono. Está hecho, representaremos “lluvia de rosas” conmigo como protagonista… con alguien más.

La tranquilidad me invade, por fin tengo un trabajo seguro. Supongo que me iré a dormir que buena falta me hace.

No tengo que asistir a ningún casting, puesto que el papel es mío, entonces creo que me apareceré hasta el día en que anuncien el elenco oficial.




23 de septiembre

Estoy que me lleva el diablo…

Hoy se anunció el elenco y… resulta que la co-protagonista será ni más ni menos que…

-Bienvenidos sean compañeros actores, soy Eric Flores, escritor y director de LLUVIA DE ROSAS, como todos ustedes lo saben. Les agradezco por estar aquí, en esta ocasión mi prima Carolina estará trabajando como actriz principal junto con Erica. Creo que este es el único aviso, ya todos nos conocemos, así que sin más, empecemos. Por favor los actores de la primera escena tomen sus lugares.

¿qué tipo de oficialización de papeles fue esa?
Y lo más importante Carolina ¿de actriz? Que me disculpen, pero ella que yo sepa no es actriz… que yo sepa, ella maneja al equipo de staff. Zapatero a sus zapatos ¡Cómo me hubiera encantado decirles eso a la cara, pero los dueños de la compañía son ellos y si comento algo como eso, en unos cuantos segundos estaría patitas en la calle.
Así que lo único que me atreví a decir fue una tontería

-Habla mucho, se nota que es primo de Carolina- le dije a Regina en voz baja.
-¿dijiste algo Erica?- preguntó molesta la susodicha
-En realidad no era nada importante, ahora si me disculpas, tengo que ensayar la primera escena- dije dándome importancia.

Acabé sin problemas la primera escena

-Muy bien Erica, capturaste perfectamente la esencia de “Rita”- dijo Eric haciendo que mi ego subiera por los cielos, tal vez más.

Cuando creí que tendría un descanso, ese estúpido director, que ahora se hacía llamar mi “prometido” salió con una pendejada de grueso calibre:
-Bien, fin de la cuarta escena ¿saben? Creo que las escenas que hemos ensayado son pan comido para ustedes, Erica, Carolina, me gustaría ensayar la escena 3 del segundo acto.

“What the F:::”
-Por supuesto- dijo la otra tonta sin pensarlo.
-¿Estás loco? ¿qué pretendes al hacer tan repentinamente la escena del primer b-beso?
-¿el primer beso?- Y apenas lo acabó de notar ¿en serio ella será la co-protagonista?
-bien, creo que su compromiso como actrices ha quedado al descubierto, sé que se odian, así que les doy una semana para limar asperezas, o si no cambiaré a las actrices. - ¿qué acaba de decir?
Osea que yo me mato como una imbécil reescribiendo TODO el maldito guión a fin de obtener un miserable protagónico y este cab…. Viene y amenaza con quitarme el papel.

Pero qué hacer sino aferrarme a ese protagónico que tanto esfuerzo me había costado conseguir.
Sin darme cuenta, tengo a Carolina frente a mis narices
-Bien Erica ¿Qué propones?
-Matar a tu primo – lo digo en serio
-jaja, creo que es una buena idea, pero bien sabemos que hierba mala nunca muere, así que ¿qué crees que sea conveniente para no odiarte tanto? – a punto de proponer cualquier estupidez que nos hiciera salir del hoyo vuelve a aparecer Eric.

-Yo les propongo salir a pasear al parque, visitar a la familia de la otra, salir de compras, hacer pijamadas, contarse anécdotas. A veces soy tan creativo. ¡Ya sé! creo que es más fácil decir que las obligo a hacer lo que les acabo de decir, si no hay rastros de amistad o simpatía entre ustedes, no se atrevan a volver al teatro más que a felicitar a las actrices que obtuvieron los papeles de “Ingrid” y de “Rita”. – Y así, sin poder objetar, fuimos obligadas a una tonta misión.







-Serás tonta. – interrumpo nuevamente su lectura del diario.

-¿por qué me dices eso?

-Al firmar el contrato, tienes el privilegio de protagonizar la primera producción de la temporada, no tenías por qué creerle a él… no importaba cuánto te odiara en aquellos días, yo no podría impedir que te dieran el papel principal.

-si… descubrí eso algo tarde, pero tú ya no estabas ahí… desapareciste y rompiste cualquier contacto… así que ¿cómo pretendías que te explicara? -Ha dado justo en el clavo: la causante de mi largo sufrimiento no fue ella, sino yo misma al no permitirle hablar… al no permitirle explicarme nada acerca de su compromiso con mi primo. – No cargues sola con la culpa… yo no te dije nada de sobre ese tonto compromiso, ese fue mi gran error.

-lo siento Erica… yo. –un par de lágrimas amenazan con salir.

-yo soy la que lo siente… Caro… vuelve conmigo, por favor, empecemos lo que nunca pudimos empezar ¿si?

-y yo… no lo sé. – le digo confundida.

-no lo sabes...

Tras escuchar mi respuesta, tomó nuevamente el diario, pasó algunas páginas y se detuvo en una. Luego me miró por unos segundos, dejó escapar un suspiro y volvió a poner su mirada en ese librillo. Decidida, empezó a leer.






Ya hace mes y medio (creo) que por fin nos dieron el papel… no sé ni en qué fecha vivo, no por los duros ensayos que tenemos a diario, casi sin respetar domingos y días feriados… el caso es que… no me puedo sacar de la cabeza la imagen de esa mujer.

A decir verdad desde que la conozco inundaba mis pensamientos, pero en ese tiempo era odio lo que me hacía evocar su imagen… pero tras conocer su verdadera naturaleza, algo ha cambiado, no sé cómo describirlo.
El sólo recordarla trae una sonrisa a mi rostro.
Me aflijo cada que se termina un día de ensayos porque no veré más su rostro… al día siguiente estoy ansiosa por llegar a los ensayos… verla de nuevo y…

mierda!!!

Ahora que leo las tonterías que escribo me acuerdo de mis locuras de adolescente, escribiendo por todos lados “me gusta tal” o “perenganito está como quiere”

NO, NO y NO, simplemente no puede ser… no puede ser que ella me guste… además, ambas somos mujeres, esto no es normal.

Supongo que es por el ambiente de representar este tipo de papeles… aunque nunca me había sucedido algo como esto.

En tres días será la presentación. Firmamos un contrato de cien representaciones, así que me desharé de mis tontas ideas y en cien días seré libre de este sentimiento hacia ella.





Simplemente no sé cómo ocurrió.
Hoy presentamos al mundo (bueno, no precisamente al mundo), “lluvia de rosas”, todo iba bien… hasta el tercer acto.

Carolina hizo su entrada, pero algo andaba mal, en su cara se veía una expresión de incertidumbre, de preocupación ¿qué se yo? Y al momento en que le tocaba hablar, pude notarlo, se había salido del papel y no lograba recordar sus líneas. Regina salió en su auxilio, pero aún así cambió las líneas diciendo algo que me dejó impactada:

“En ningún momento tuve en cuenta el dinero… yo… amo a su hija tal cual es… me enamoré de su forma de ser tan amable y tan misteriosa a la vez. De esa forma de preocuparse por mi sin que lo mereciera (Podía ver las caras de Erica y Regina, era claro que se habían dado cuenta que acababa de cambiar mis líneas), de que me mandara a descansar cuando notaba que me esforzaba de más.”

Tras salir de escena aún esas palabras resonaban en mi mente… ella ¿hablaba de mi?
En fin, tenía que volver a escena en unos minutos, después de que ella terminara el monólogo
Se supone que tenía que entrar a escena después de que dijera esto:

“Por favor déjame estar con ella, déjame amarla y si no vas a concederme eso, por favor, déjame desvanecerme junto con el viento.
Aparece detrás de ella
- No es necesario desaparecer, aquí estoy contigo, no soportaría que desaparecieras.

Me puse a su lado para abrazarla como indicaba el guión, pero ella… tomo mi cara entre sus manos. En un susurro dijo “te amo” y me beso frente a todos.
Y a pesar de que la cortina había bajado indicando que se había, ella me siguió besando.
La presentación había sido un éxito, pero… ¿qué acababa de pasar? Ella me había besado y yo correspondí.
Trato de procesar lo ocurrido mientras escribo esto…
Algo en mi interior me grita desesperado…

No sé si sea lo correcto, pero tal vez yo la ame también.


-Bueno -avienta el diario a un lado- y aquí fue donde salí corriendo a tu camerino como desquiciada… creo que ese salir corriendo fue lo que despejó por completo mis dudas. Pude devolverte el beso ¿recuerdas?

--… - no le contesto, sin embargo no puedo negar que aún recuerdo ese beso.

-Desde ese día no puedo negar que te amo… Caro, vuelve conmigo no quiero a nadie más a mi lado, sólo a ti.

Y aunque mi lógica, mi razón, mi cabeza me dicen que no debo, que fue un largo sufrir, mi cuerpo te ha respondido por si solo… mis viajaron a abrazar tu cuerpo y mis labios tomaron los tuyos… un apasionado beso en el que se iba todo el aire de mis pulmones.
Poco a poco rompí ese beso para recuperar el aliento. Miré su cara en la cual se podía ver una indescriptible felicidad…

-¿entonces eso significa que podemos volver?

¿y qué quiere que le diga? De hecho mi respuesta fue muy obvia… ella me preguntó y yo la besé como respuesta ¿necesita que le diga algo?

-Como sea – le digo para molestarla. –necesito por una vez en mi vida una cita decente, porque yo recuerdo que alguien me dijo “aguanta cariño hasta que terminemos las cien representaciones que prometimos”

-¡eso fue para poder romper el compromiso con tu primo! – Esto último me dejó sin palabras… de modo que por eso tenía que callarme lo de mi relación con ella. – pero antes de poder decirte… o romper el compromiso… Eric lo dijo en la última función y tú te fuiste. –unas gruesas lágrimas de culpabilidad atraviesan su rostro.

-venga, no llores – trato de consolarla – estoy aquí contigo diciendo que quiero volver contigo y tú te pones a llorar.

Lo logré, ahora está sonriendo.

-Caro, de hecho tengo algo que decirte – lo dice en un tono serio que logra ponerme nerviosa.

-¿qué es?

-De hecho… la llamada de esa mujer, la que me dijo dónde podía encontrarte – esa debe ser Lili – ella me dijo que estás buscando una compañía de teatro que no tenga que ver con la de tu padre ¿es cierto eso?

-si. –respondo apenada.

-Bien… entonces te vienes conmigo a mi compañía. No quiero un “no” por respuesta, sé que amas el teatro más que a comer o dormir, así que desde hoy trabajarás conmigo.


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Capítulo 15
"RC"




Un maldito claxon lleva sonando hace un rato afuera de mi casa. Despierto con pereza y al abrir los ojos está ella durmiendo… desnuda completamente indefensa frente a mí, un ligero rubor se adueña de mi cara al recordar lo que sucedió el día anterior: una inesperada reconciliación con su respectiva noche de pasión.
Creo que si así de pasionales son las reconciliaciones, no me importaría volver a tronar con Erica… cosa que no haré por supuesto.



Vuelvo a la realidad… ese estúpido claxon sigue sonando. Busco una playera larga que pueda cubrirme por lo menos unos cinco centímetros por arriba de la rodilla y me dirijo a la sala, concretamente a la ventana a averiguar quién demonios osa despertar a todo el vecindario sonando el claxon tan incesantemente.


Es un coche conocido: el convertible de Lili.


-podrías callarte – le digo abriendo un poco la ventana – hay gente que necesita dormir.

-Bien, ya lo dejo entonces ¿Erica está aquí? –Me sonrojo. – oh ese rubor… no me digas que ustedes… -dice con tono burlón.

-¿qué se te ofrece?-cambio rápidamente de tema

-ah sí, tengo que llevarlas a ustedes dos a la compañía RC

-¿a dónde?

-A la compañía de teatro que fundó tu amorcito

-¿Quién es? – pregunta a mis espaldas Erica.

-Una tonta – volteo para responder su pregunta. – pero qué… p-ponte algo por favor –digo nerviosa al descubrir que Erica ha bajado a la sala completamente desnuda. (que mis ojos no se quejan, pero si Lili la ve...)


-a mi ni me digas, puedo ver tu precioso trasero desde acá. – y efectivamente, la playera que traía puesta no lograba cubrir esa zona. – Lili ¿puedes esperar un momento? En un momento salgo.




Busqué algo de ropa decente para salir, mientras que Erica buscaba su ropa desde la sala hasta la recámara.
Por fin vestidas salimos de mi casa con Lili.


-Buenos días Liliana ¿qué haces acá? – le pregunto mientras la saludo de beso.

-Vengo por ustedes dos, supongo que no tienen en qué transportarse hasta RC ¿verdad?

-¿Sabes de mi compañía? –Preguntó Erica sorprendida.

-Por supuesto, puedo saber muchas cosas gracias a mi trabajo.

-Ah… las presento, Erica, ella es Liliana… Liliana, ella es Erica.

-Mucho gusto Erica – una indescriptible felicidad se asoma por los ojos de la rubia, me pregunto porqué – Aunque ya te conocía por llamadas, me debes una por darte la dirección de esta tonta.

-Oye niña grosera! – le digo un poco molesta, pero luego me doy cuenta de algo en particular, ya lo había notado antes, pero ahora era capaz de verlo de cerca: el color de ojos de esas dos era prácticamente el mismo. – Oigan… ¿ustedes no se conocen de antes?

-Por lo menos yo, -contesta Erica- no la conozco… ¡Espera! Si, tú eres la que fue unas veinte veces a las representaciones de “Lluvia de Rosas” ¿verdad?

-Si, soy yo ¡Tu si te acordaste! Tuve que recordarle a Caro que incluso fui a pedirle autógrafos el último día.

-Y dime, Liliana ¿verdad? - La rubia asintió - ¿por qué me diste la dirección de Caro?

-Oh eso… tengo mis razones, y una de ellas es que descubrí que ustedes dos son la pareja perfecta.

-¿una de ellas? Así que hay más razones ¿cuáles son? – preguntó Erica, cada vez más confundida por la tan misteriosa forma en que descubría que Lili nos ayudaba.

-Me las reservo, por ahora quiéranse mucho ¿vale? Ah, y ahora suban al auto tenemos que ir a la compañía ¿o no le has propuesto que trabaje contigo? –dijo dirigiéndose a Erica.

-No le he propuesto nada… más bien la obligué jaja.

-Tal y como se esperaba de la hija de Rubén Ramírez.

-¿Cómo sabes el nombre de mi padre?

-Soy una súper detective –dijo haciendo una pose graciosa. – suban ya, o nos tocará hora punta y detesto estar embotellada.




Condujo unas dos o tres horas y por fin llegamos a una construcción muy lujosa con un letrero en la entrada “Compañía artística RC”.
La construcción abarcaba toda la manzana ¿realmente Erica era la dueña?



-Sé lo que estás pensando Caro… esta compañía no la fundé sola, yo apenas y tenía las pocas ganancias de las últimas producciones en la compañía de tu padre y los ahorros para comprar mi auto… aunque si quieres enterarte de más detalles puedes leer el diario que te dejé, que de mi boca no saldrá esa información.

-Pero ¿cómo es que no me enteré de esta compañía?

-Por la misma razón que no te enteraste de la ruptura de mi compromiso, de mi salida de FRG y de otros cuantos detalles. – justo en el clavo: hacía cinco años que ignoraba las noticias, dejé de comprar periódico, me olvidé de las redes sociales… todo para no saber nada de Erica ni de mi primo… tan sólo escuchar sus nombres me hacían sumirme en la depresión. Y ahora lo acepto: Fui una completa idiota por haber llegado a tales extremos.

-Bien, aquí las dejo… -dijo Lili, así que Erica y yo bajamos del auto. – en cualquier momento las vuelvo a molestar bye!!!



-¿quién es ella? –dijo por fin Erica

-No lo sé, de pronto apareció en mi vida revolviendo el aparente orden en el que me encontraba… aunque agradezco que haya aparecido, gracias a ella volví a verte. – acaricio su mejilla olvidándome del mundo. Estar con ella tiene ese efecto: hacer que olvide todo… incluso quién soy.

-Entremos, tengo que mostrarte las instalaciones.

Cruzamos la puerta principal y me quedé boquiabierta. Si la vista exterior te robaba el aliento, el interior seguramente te mataría de una asfixia… una decoración excelente, algunas esculturas modernas en el centro, pinturas de varios artistas (Van Gogh, Dalí, Remedios Varo, por decir algunos). Cada vez crecía más la curiosidad por saber con quienes había co-fundado la compañía.

-Como te habrás dado cuenta, en este edificio no se promociona exclusivamente el teatro, sino todas las artes… varios amigos y yo fundamos esta compañía hace cuatro años y medio y he de decirlo: somos la competencia más fuerte contra FRG. Y eso lo logramos hace casi un año con la presentación de “Edipo Rey”, realmente tener un equipo de personas expertas en cada uno de las artes te da un plus ¿no lo crees?

-… entonces… mi padre no puede meter las narices en los asuntos de esta compañía ¿verdad?

-Así es. –me dice regalándome una preciosa y sincera sonrisa. – tenemos que ir a la recepción, debo firmar… luego te vienes conmigo a firmar tu contrato.

A mano derecha de la entrada principal estaba la mencionada recepción.

-Buenos días Erica… ¡Debo estar soñando! ¿Carolina Castillo esta aquí? –dice una mujer al borde del paro cardiaco.

-Si Betty, y desde ahora trabajará aquí en esta compañía, espero que no te pegues tanto a ella ¿si?

-¡Entendido! Pero ¿puedo pedirle siquiera un autógrafo?

-la tienes frente a ti, ¿por qué no?

-Señorita Carolina… yo la admiro mucho ¡MUCHO! Por favor ¿puede regalarme un autógrafo? Me haría muy feliz tener una firma suya. – y mientras me adulaba sacó de entre un montón de papeles una fotografía (bueno un montaje hecho quizá en photoshop) de mí abrazándola a ella.

Aguantando la risa y enternecida por el detalle de que me pidiera un autógrafo, firmo su fotomontaje.
-A mi oficina. –dice Erica jalando mi brazo conduciéndome a un pasillo. ¿estaba celosa? Yo sólo le estaba dando un autógrafo.
No le preguntaré si está celosa… sé de sobra cómo le enoja que le pregunten eso.

Pasamos un par de oficinas y en una de ellas hay un letrero “Carolina Castillo.”

-Erica ¿por qué hay una oficina con mi nombre?

-Ah eso, decidí que en cuanto te encontrara te daría ese puesto… esa será tu oficina cuando no estés interpretando un papel. –dice quitándole importancia al hecho de que hay una oficina destinada para mí.

Por fin llegamos a su oficina. Abre la puerta y me invita a pasar y tomar asiento.

-He de decirte, Caro, que te llevo buscando desde el día en que desapareciste, pero creo que busqué mal, pues te estuve buscando sólo en compañías de teatro… ¿qué hiciste en todo este tiempo?

-Trabajé en la industria tabacalera “Herbert”… llenaba la PC de datos estadísticos, precios de mercado, preparaba café, jugaba solitario en la compu… ya sabes, trabajo típico de oficinista.

-¿de oficinista? De veras que eres extremista. Bien, no pregunto más… bueno, de hecho tengo una pregunta. ¿deseas volver a trabajar como actriz o prefieres tu vida de oficinista?

-es obvio que quiero volver a actuar… y renuncié a ese trabajo hace poco.

-ok, entonces firma. –sacó el contrato de un cajón. Curiosamente ya tenía mi nombre.

-¿segura que no conoces a Lili? ¿no la contrataste para buscarme o algo así? –dije al darme cuenta de tantas coincidencias.

-no, hoy es la primera vez que la veo… y nunca se me ocurrió contratar un detective para buscarte, se me hace algo patético.

-de acuerdo… esto me recuerda al día en que te llevé a firmar el contrato. ¿la pesada hija del dueño? ¿trágate esta? Bonitas expresiones para referirte a mí, Erica. –dije cobrándomelas por lo que había escrito en su diario.

-Lo siento, en ese tiempo tenía un muy mal concepto de ti.

-Te perdono… pero deberías saber que yo propuse que te dieran el contrato… a pesar de que no tuviera una buena relación contigo y que el sólo verte me hirviera la sangre, noté que tenías un gran talento para la actuación.

-¿tu propusiste que me dieran el contrato?

-¿y quién más? ¿mi padre? El no tiene talento para descubrir artistas… lo único que sabe hacer es tomar buenas decisiones al contratar a los jefes de cada departamento. Antes quien dirigía los castings era mi madre… pero desde que falleció, Eric y yo quedamos a cargo.

-No tienes que tocar un tema doloroso para ti si no quieres. –dijo al notar mi cambio de ánimo al hablar de mi madre.

-siento que me hayas visto así… no sé por qué me dio por hablas de mi madre, quizá porque hace tiempo que no hablo de ella.

-¿quieres hablar de ella?

-En otra ocasión. En este momento quiero conocer las instalaciones. –intenté sonreír.



-Esta es la sala de pintura. –dijo al entrar a la primera sala, en la cual estaban expuestos como en un museo, varios cuadros y algunos murales en las paredes. -Aquí nuestros artistas en desarrollo exponen sus cuadros… pero donde los pintan es en estos talleres de acá. –dijo llevándome de la mano hasta una puerta que conducía a varios talleres impregnados de olor a pintura y solventes. –no los quiero molestar, así que vayamos al salón de escultura.

Sin esperar mi respuesta, me condujo a otro mini museo, en donde se podían apreciar distintos tipos de esculturas, algunas en cantera, otras en piedra, algunas más en madera, mármol…
-también los chicos y chicas de escultura tienen sus talleres, pero están más al aire libre, así que luego podrás ir a verlos. Ahora vamos a fotografía y cine…

Vimos todas las salas y al salir de cada una me contaba detalles de la construcción de cada una de ellas. Erica me transmitía toda la emoción de fundar cada departamento en cada palabra.
Estaba impresionada. Erica había sido capaz de crear un mundo maravilloso para cualquier artista, todo en menos de cinco años… mientras que yo simplemente había huido.

-dónde está el baño- pregunté al sentirme una inútil, viendo todo lo que había logrado mi novia.

-aquí a la derecha ¿no viste los letreros?

-jaja. Si que tonta. Espérame, ya vuelvo.

Entré y me dirigí directamente a los lavabos, lavé mi cara haciendo que el agua se llevara ese par de lágrimas que salían de mis ojos… no merecía siquiera llorar, ya no había que reprocharme por lo que no hice en el pasado, ahora tenía que redimirme, empezar de nuevo.

Sequé mi cara y salí de ahí para continuar con el recorrido.

Al salir vi a Erica en una animada plática con un hombre, no podía ver su cara, pero esa silueta me resultaba conocida.
Volteó y al verme corrió hacia mí con los brazos abiertos.

-Primita te extrañé tanto.

-Hola Eric ¿cómo has estado? –pregunté confundida.


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Última edición por ushiomurasame el Mar Dic 13, 2016 1:20 am, editado 2 veces


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Mensaje por A_tan el Vie Jun 19, 2015 9:55 pm
T-T ya puedo morir feliz, estuve buscando en todo internet la historia pero solo la encontre aqui ;-; sinceramente pense que ya lo habias dejado. Me alegra mucho saber que no es asi QwQ espero con ansias los siguientes capitulos :3
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Mensaje por Mackah22 el Sáb Jun 20, 2015 5:31 am
Hermoso jaja oh me encanta, me encanta, cool esto es aaaah hermoso. Continúa vale, casi muero sin una dosis de esto jaja saludos gracias por la conti; creí que lo habías dejado :c
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Mensaje por ushiomurasame el Vie Jun 26, 2015 1:58 pm
Capítulo 16
Recuerdos tuyos

-Primita te extrañé tanto.

-Hola Eric ¿cómo has estado? –pregunté confundida.

Bien, ahora sí que no entendía nada: Erica jura y perjura que no hubo boda con mi primo… pero ¿qué hace él aquí?

-prima ¿estás bien? Te ves pálida.

-estoy de maravilla.

-no, Caro no está bien –dijo Erica. –esto es importante y debes saberlo: Eric y yo rompimos el compromiso, pero para poder hacerlo tuvimos que abandonar FRG… no sabes cuánto poder puede tener tu padre sobre las personas.

Mientras Erica decía esto, mi primo se dedicaba a afirmar con su cabeza cada palabra dejando mi cabeza hecha un lío.

-¿mi padre? No, él no tiene control sobre nadie.

-¿planeas seguir engañándote? A pesar de que se obtenían buenas ganancias por cada representación, muy poco dinero llegaba a nuestras manos… casi todo el dinero se quedaba en el bolsillo de tu familia y si permanecíamos trabajando ahí realmente era por amor al arte, que no por la paga.

-el punto es que no nos casamos, - continuó Eric –pero fundamos la nueva compañía juntos… recibimos el apoyo de dos personas más, personas que te resultarán conocidas: Raúl y Ximena.

-Espera, de Ximena no me molesta, pero ¿Raúl? ¿porqué el está involucrado en esta empresa?

-ya lo descubrirás en otra ocasión mi vida… -dijo Erica acariciando suavemente mi mejilla. –por ahora tenemos un asunto más importante que resolver.

-¿qué asunto? Aún hay algo más.

-de hecho hay muchas cosas que no sabes, que no has podido o simplemente no has querido ver, pero ahora no es tiempo de que los descubras… pero hoy no es el día, hoy tendremos una cita.

Todo esto lo decía sin tapujos, sin darle importancia a que estuviéramos frente a Eric. Aunque yo tampoco era consciente de que mi primo estaba ahí, hasta que él tomó la palabra.

-¿Eso quiere decir que ustedes ya volvieron? – espera, creo que escuché mal.

-disculpa ¿puedes repetir tu pregunta? -pregunté a mi primo

-¿Qué si ya volvieron? Jeje... aunque yo fui muy lento para darme cuenta de su relación y por darme importancia en la última presentación la presenté como mi prometida… pero contéstenme ¿ya volvieron?

-si no hubiéramos vuelto ¿crees que tu prima estaría aquí en esta compañía? ¿o crees que yo sería capaz de pedirle una cita?

Algo en esta conversación como que no va… o no la entiendo ¿mi primo acepta nuestra relación? ¿Erica la admite abiertamente? Necesito un pellizco, algo que me diga que no estoy soñando, o algo que me indique que veo visiones.

-Entonces ¿nos vamos? –dice Erica sacándome de mis pensamientos.

-¿eh? Ah si vámonos.

-entonces yo me encargo hoy de la compañía. Diviértanse chicas!



Aún no sé si estoy soñando, si es así, ojalá y no despertara nunca.

Llegamos a un bonito restaurante, pasamos de largo las mesas del interior y nos dirigimos directo a la terraza.

-Bienvenidas, soy Ernesto, -dice un guapo y bien educado mesero - aquí tienen la carta, -nos entrega una carpeta de piel que en su interior tiene impreso el menú -en cuanto decidan lo que tomarán háganmelo saber. ¿Desean algo para beber?

-no, muchas gracias.- contesta Erica. –en cuanto a lo que pediremos, me gustaría probar la langosta ¿ y tu Carolina qué pedirás?

-Lo mismo.

-Entendido, si desean algo más, háganmelo saber.

-Erica –digo en un suspiro.

-dime.

-es que… soy una tonta. Yo no… no merezco esto, por irme a los extremos

-si vamos a buscar culpables de nuestra separación, no sólo eres tú. Yo no te conté nada del compromiso, tampoco Eric y… bueno lo importante en este momento no es culparnos por estos cinco años, más bien recuperar el tiempo perdido. Tengo que celebrar que estamos de nuevo juntas.


Si hay una persona que puede lograr cambiar el mundo a mi alrededor, esa es Erica, que ahora ha logrado hacerme sonreír.

Platicamos banalidades, sonreímos como tontas, dejamos de lado ese tema que era tan doloroso para ambas: cinco años de no vernos.
Y descubrí nuevamente lo maravilloso que es estar enamorada.

Comimos nuestra langosta, yo dejé más de la mitad sin tocar puesto que no soy de comer mucho, pero Erica, ella lo terminó todo, incluso veía de vez en cuando hacia mi plato, como queriendo decir “¿te vas a comer eso? ¿puedo comerlo yo?”, pero al parecer se contuvo.

-¿quieres comerlo? -pregunté al ver cómo devoraba con la mirada el contenido en mi plato-

-¿segura?

-si, yo ya no tengo apetito.

-¡Gracias!

En cuanto salimos del restaurante, tímidamente, como una adolescente que ha conseguido su primer novio, Erica buscó mi mano, sonreí y entrelacé esa mano con la mía.

Y sí: fuimos el blanco de varias miradas, en cuanto nos veían las personas empezaban a murmurar. Pero a quién le importan los murmullos de los demás, a fin de cuentas voy caminando de la mano de la persona que amo, que me ama.

Tengo la necesidad de provocar más a la bola de morbosos que no nos quitan la mirada de encima. Volteo a ver a Erica, le sonrío y luego de unos milisegundos me adueño de esos labios carnosos que sin dudarlo un momento, me dan la bienvenida y no sólo eso, ella ha querido ir más lejos buscando que le dé la bienvenida a su lengua, cosa que le permito.
Inevitablemente nos separamos a tomar aire y veo esa linda expresión en tu cara, esa que espero que sólo pueda ver yo.
Misteriosamente ya nadie nos ve, o fingen no hacerlo, cosa que no me importa.

El día se fue sin darnos cuenta. ¿Qué haremos ahora?
Era simple, un par de miradas de complicidad, tomar un taxi y decir al conductor “al hotel city express por favor”

En la recepción toman mis datos, nos dan la habitación 400 e inmediatamente tomamos el ascensor.
Apenas y se cierra la puerta y soy acorralada entre sus brazos mientras recibo un apasionado beso que me indica que hoy tendremos una excelente noche, una noche mejor que la anterior.
Se las puertas del ascensor anunciando que hemos llegado a nuestro piso y nos encontramos con las miradas de incredulidad de un par de ancianos a punto de un paro cardiaco. Explotamos en carcajadas al ver sus expresiones y salimos del ascensor en busca de esa recamara que está destinada a ser un lugar inolvidable para ambas.


He de admitir que fue difícil llegar hasta la cama, pues no sé quién decidió poner una mesita en el camino, así que después de un inesperado tropezón que rompió uno de los besos más fogosos que me habían dado en mi vida, reviso si tu pierna está lastimada, por si acaso la curo con ese viejo remedio que ha pasado de generación en generación: quito las estorbosas botas junto con las medias y empiezo a besar tierna y suavemente tu pie. Un inesperado gemido se le escapa, mis oídos claman por escuchar más de aquella boca y sin meditarlo me deshago de esos jeans para “curar” las posibles lastimaduras en tus piernas. Y después de un momento de iniciado el tratamiento, vuelvo a su boca, no puedo simplemente empezar tan rápidamente con la parte baja…

Interrumpe el beso y se levanta del piso invitándome a la cama, la sigo y ahora soy yo quien queda abajo, nos deshicimos de la ropa podría decirse que en tiempo récord, pues era muy grande la necesidad de sentir esa piel, de volver a sentir la embriagante sensación de su piel pegada a la mía.

Comienza a masajear mis pechos con sus hábiles manos, mientras deja de besar mi boca y observa cuidadosamente mi expresión al sentir el roce de sus dedos que ahora juegan con mis pezones.
-aahh – no puedo reprimirlo más y dejo escapar un gemido –esto apenas empieza – me dice tras escucharlo. Sus manos viajan con una excitante lentitud, recorriendo suavemente desde mi pecho hasta la entrepierna. Nota la humedad entre mis piernas y sonríe complacida. Siento el toque entre tu dedo índice en mi clítoris -¡oh Dios! –es lo único que atino a gritar, es tanto el placer que me provocas y sólo es la primera vez en esta noche que ha tocado ese botón… creo que enloqueceré de placer.

Sigues masajeando mis senos con tu mano izquierda y con la derecha le brindas placer a mi intimidad y yo sólo cierro los ojos entregándome por completo a las sensaciones que me provocas.
Esa indescriptible sensación inunda mis sentidos, estoy a punto de llegar, ella se da cuenta y aumenta el ritmo, mi cadera comienza a moverse, mi cuerpo entero se calienta. Mis jadeos se escapan con más frecuencia, con más volumen. Y detrás de un leve temblor en mi cuerpo, grito su nombre, grito que tal vez se escuchó por toda la cuadra.

Tras recuperar el aliento, cambio de lugar con Erica, ahora yo estoy arriba, me toca a mí brindarle todo el placer que se pueda imaginar… y el que no, también.
Empiezo por su boca y me pierdo en un beso apasionado que casi hace que me olvide de mi misión.
Me deslizo traviesa desde la boca a su oreja, si algo recuerdo de ti, es su sensibilidad en la oreja. Un par de lamidas y otras tantas mordidas y ya he conseguido oír de su boca varios jadeos. Este es sólo el principio.
Sin despegar mi boca de su piel voy trazando caminos húmedos por su cuerpo. Sus firmes pechos, sus ya erectos pezones, su ombligo, todas esas áreas las he recorrido. He pasado unas cinco veces cerca de su vientre, consiguiendo que arqueé su espalda, pero una poderosa necesidad de hacerla suplicar, se apodera de mí.
-Por favor- dice casi sin aliento –lo que ordenes. –contesto satisfecha, entendiendo a lo que se refiere y ahora estoy llegando a esa área reservada sólo para mí. Está tan mojada, un perfecto manjar para mí el que empiezo a probar. Y en cada lamida, en cada succión, más de ese líquido aparece dándome a entender que estoy haciendo un buen trabajo. Su respiración es entrecortada, jadea más que respirar.

Introduzco mi lengua dentro de esos pliegues y comienzo a lamer incansablemente su intimidad.
Mi mano derecha se aloja en sus pechos, la izquierda la mantengo en su clítoris, dando un suave masaje, provocando que grites mi nombre, que tu cuerpo tiemble… que tus manos impidan que mi cara se aleje de tu intimidad.
Un fuerte espasmo seguido de un grito me dicen “misión cumplida”, ha llegado al clímax. Sin fuerzas, suelta mi cabeza, y yo aprovecho para recostarme encima de ella y abrazarla.

-Te amo- dice después de recuperar el aliento. –te amo y no dejaré que nada ni nadie me separe de ti.
Lentamente se cierran sus ojos y yo disfruto ver esa tranquilidad en su rostro mientras se queda dormida. Ahora miro el techo… descubro que tiene un bonito decorado. Hasta este momento me doy cuenta de que tienen bonitos muebles aquí, quizá debería venir más seguido (a ignorar una vez más este precioso decorado).


Mi vida se ha vuelto más agitada ahora: Erica se vino a vivir a mi casa, y eso quiere decir que mis horas de sueño se han reducido, he hecho las paces con Eric... también día a día vamos hasta la compañía y tenemos los castings para la próxima representación de la temporada de teatro en RC. Nos hemos decidido por una clásica de Shakespeare: Hamlet.

En fin, los días se han vuelto más agitados, pero a pesar de todo, los vivo intensamente, disfruto de cada actividad del día como nunca lo hice y eso me hace sentirme plena.




He vuelto a leer el diario de Erica, muchas dudas asaltan mi mente, dudas que se niega a aclarar por pena o porque son temas dolorosos para ella. Varias páginas me hacían sonreír, pues en ellas plasmaba lindos pensamientos hacia mí… pero lo que leo ahora no hace más que sorprenderme y traer a mí esos recuerdos que tanto intenté alejar.

8 de noviembre de 2006

Se supone que debo romper ese compromiso lo más pronto posible, no lo he hecho durante todo este tiempo porque eso podría significar perder el papel de “Rita” y eso significaría alejarme de Caro, pero ahora que estamos a tres representaciones de cumplir con el contrato me armé de valor y fui hasta la oficina de Eric.

-Hola Eric ¿puedo pasar?

-Adelante.

-bueno yo… quiero hablar acerca del compromiso.

-ese tema… verás –dijo algo tenso. –Mi tío, don Rodrigo se enteró del compromiso y… al parecer desea que tengamos la boda en cuanto termine "Luvia de rosas", conozco a don Rodrigo y sé de lo que es capaz. Créeme cuando te digo que literalmente nos matará si no cumplimos una de sus órdenes… si tanto amamos nuestros empleos no ha más que acatarnos a lo que mi tío ordene. ¿Ganamos todos no crees?

No contesté, sólo me fui de esa oficina, no quería ver la cara de ese tonto que no tenía las pelotas suficientes como para pelear por lo que quería. ( ¿Y qué había de mí? yo tampoco estaba luchando por nada, claro amo mi empleo: el teatro, pero nunca creí amar a alguien mucho más que al teatro CAROLINA)

Aún así ¿qué podíamos hacer?

La única opción que se me vino en ese momento fue terminar las representaciones tan tranquila como siempre… ya se me ocurriría algo, como siempre.



9 de Noviembre

No he podido siquiera aparentar calma y lo peor: no puedo ver de frente esos ojos violeta que me dan fuerzas para continuar.
El único momento que tengo para mostrar cuánto la amo es dentro de escena en mi papel de Rita. Terminando la representación el peso de la realidad cae sobre mis hombros, bajo la mirada nuevamente y huyo de ella como el peor de los cobardes.

Fui una tonta al pensar que el compromiso con Eric sería como decir “agua va”, pero ahora me doy cuenta de lo estúpida que fui al tomar ese anillo para obtener un protagónico.

Estoy consciente de lo peligroso que es tener a Rodrigo Castillo de enemigo, pues los rumores que corren en esta compañía no le dan una buena fama, el único camino posible para salir bien librada, es llevarla por las buenas con él… pero yo amo a Carolina.

Debo pensar en algo, debo encontrar la manera de romper el compromiso con Eric no importa si resulto herida en el proceso. No hay nadie con quien tenga que estar más que con ella y debo encontrar la manera.

Pero… entre más busco la manera de salir de este pozo a donde yo salté por voluntad, menos planes encuentro. Creo que a final de cuentas soy una cobarde.



14 de noviembre.

No tengo el más mínimo anhelo por vivir, pero no tengo el valor suficiente como para quitarme la vida.

Mis lágrimas se han agotado después de tantos días entregada al llanto, los muebles de mi casa se han convertido en basura tras mi ataque de ira y mi único consuelo ahora es este diario en el que dejo mis penas.

Lo recuerdo todo, pareciera que es una película que veo cada segundo… el momento en que la perdí.

[Caro: ¿Por qué? … ¿Por qué? No… nadie va a responderme. No tengo derecho a ser feliz por ser homosexual ¡vaya bola de estupideces! Jajaja (ríe con amargura) Dime mundo ¿alguna vez me dejarás ser feliz? No te he pedido nada, incluso no te pedí que dejaras de señalarme por ser diferente…


Caro: …Por favor déjame estar con ella, déjame amarla y si no vas a concederme eso, por favor, déjame desvanecerme junto con el viento.

Erica: -aparezco detrás de ella- No es necesario desaparecer, aquí estoy contigo, no soportaría que desaparecieras.

Camino hasta llegar a su lado.
Toma amablemente mi cara con sus manos. Susurra “te amo” y al oír la frase, no puedo evitar contestarle “no tanto como yo”. La beso con ese terrible miedo a perderla, queriendo fundirme con ella para no volver a separarnos.

Una lágrima traicionera se me escapa. Parece que lo notó


Vuelve a subir la cortina… el elenco se reúne en el escenario.

Una chica rubia sube al escenario, la he visto un montón de veces venir a nuestras representaciones, al parecer por eso se le permitió subir. Nos entrega un ramo de rosas a Caro, a Eric y a mí

Acto seguido, Eric toma un micrófono preparado para alardear

-- Damas y caballeros… hace apenas medio año que esto era un simple sueño, una simple meta en mi vida. Escribir el guion de esta obra fue un verdadero reto para mí, debo aceptarlo, elegí personajes cliché, pero esto no importaba… mi intención era lograr una historia que cautivara al público no por sus efectos especiales como una película… más bien por todo aquello que nos hiciera reflexionar que no somos más que simples humanos con la única esperanza de vivir el amor, sin importar raza, edad o género.

Tras una ronda de aplausos, siguió hablando

-- A partir de ahora nos daremos unas vacaciones. Pero antes de que se retiren de este teatro quisiera agradecer su asistencia… sin el público nosotros no somos nada. Y quiero agradecer a las protagonistas. Ellas fueron mi principal soporte no sólo al actuar como “Rita” e “Ingrid”, sino para escribir la historia. Les pido un fuerte aplauso para mi prima Carolina Castillo.

Orgullosa de su trabajo pasa al frente.

-- Y también un fuerte aplauso para mi prometida… Erica Ramírez.

-- Espero que cuides mucho a Eric… significa tanto para mí.

Y aquí la vida que soñé vivir junto con ella se fue al retrete, sus palabras hicieron que incluso pudiera escuchar a mi corazón romperse en miles de pedazos.

Intenté hablar con ella, pero la prensa me lo impidió, contesté con amabilidad muchas de sus preguntas, otras relacionadas con el compromiso las dejé sin contestar.
A punto de hablar con ella, un montón de personas me rodearon pidiendo un autógrafo, al igual que a ella.
Tras 45 minutos de repartir mi firma en montones de papeles la vi alejarse, no caminaba hacia su camerino como todos los días, esta vez era hacia el estacionamiento. Sabía exactamente lo que hacía: huía de mí, de todo.
Corrí lo más rápido que pude para alcanzarla, pero cuando llegué, ella estaba dentro de su auto encendiendo el motor.

-¡Carolina! ¡Carolina! ¡déjame explicarte! ¡Escúchame por favor!

Pero no volteó, pisó el acelerador y me dejó ahí.

Salí a la calle a buscar un taxi para seguirla, pero ninguno apareció. Luego de un buen rato de esperar a que pasara cualquier taxi, un lujoso auto gris se estacionó frente a mí y bajó una mujer rubia.

-¿qué ocurre?

-Ella me dejó.

-¿Piensas dejarla ir?

-¡No, pero el puto destino se empeña en que no la alcance…!

-Sube a mi auto, yo te llevo.

Subí al auto sin preguntar nada y ella empezó a conducir, me llevó hasta su casa y luego de tocar desesperada el timbre, la casera del lugar me dijo que no había llegado.
Buscamos casi hasta el amanecer. Intenté contactarla por el móvil muchas veces, pero no lo contestó.

-Debes descansar- me dijo esa mujer que tan desinteresadamente me había ayudado. Acepté la petición más por respeto que por ganas, ella no tenía la obligación de desvelarse por mí.

-¿puedes llevarme a mi casa?

-Por supuesto, dime hacia dónde tengo que ir.

Desde ese día no he salido de casa. No he comido.

Y ahora, después de escribir cada suceso, una frase se repite en mi cabeza “debo recuperarla”
No sé cómo lo haré, pero no descansaré hasta encontrarla.


No imaginaba que el hombre que se encargó de cuidarme por mucho tiempo, quien me proveía de alimento, educación y abrigo hubiera obligado a Eric a mantener el compromiso… quizá no fue intencional, pero con esto me orilló a huir, a estar lejos de ella.



-¿Leíste el periódico de hoy? – Erica me sacó de mis meditaciones. Se escuchaba molesta, tensa, nerviosa, una mezcla de todas.

-no amor, aún no lo leo –respondí preocupada al escuchar su tono de voz. -¿qué ocurre?

-Velo por ti misma. –dijo mostrando la primera plana.

“FRG anuncia temporada teatral de verano.

Ayer por la tarde, el presidente ejecutivo de la renombrada compañía de teatro anunció que este verano llegarán con nuevos bríos a los escenarios, no con propuestas nuevas como están acostumbrados a hacerlo y como arrasaron en aquella ocasión con ‘lluvia de rosas’ <> Acostumbrados a las excelentes producciones de FRG sabemos que será un excelente trabajo, ahora hay que esperar la propuesta que nos tiene la compañía RC que al momento ha sabido darle buenos dolores de cabeza a la compañía dirigida por el señor Castillo. “



-“Esto no puede estar pasando”- pensé. Pues nuestro plan era dar a conocer la temporada de verano justo el día siguiente y mostrar que también representaríamos a Hamlet simplemente nos haría pasar como unos verdaderos copiones.

Definitivamente mi padre nos estaba declarando la guerra.

-¿Qué haremos ahora? -preguntó Erica preocupada.

-haremos lo que tengamos que hacer. ¿mi padre quiere pelea? la tendrá.
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Hasta aquí se queda el capítulo de hoy, espero que les haya gustado.
les agadezco el tiempo que dedican a leer este fic y por sus comentarios. Nos vemos en la próxima actualización!!


Última edición por ushiomurasame el Mar Dic 13, 2016 1:22 am, editado 2 veces


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Mensaje por A_tan el Lun Jul 06, 2015 12:14 pm
ok valla manera de observar el adornado de un motel xD Aunque tengo una duda e-e ¿Quien diablos se fija en eso cuando solo quieres privacidad para cuchichear (lol regionalismos)? espero la continuacion con ansias :3
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Mensaje por ushiomurasame el Jue Jul 09, 2015 12:15 pm
Capítulo 17

Problemas con la utilería



“¡Ser, o no ser, es la cuestión!—¿Qué debe más dignamente optar el alma noble entre sufrir de la fortuna impía el porfiador rigor, o rebelarse contra un mar de desdichas, y afrontándolo desaparecer con ellas?”

Soliloquio (monólogo) de Hamlet, escena I, Tercer acto.


+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+



-¡No hay tiempo! –dije harta de escuchar las propuestas de la obra con la cual reemplazaríamos Hamlet. – nos estamos rebajando mucho de nivel, esto es arte, no un chiste… en mi opinión deberíamos presentar Hamlet, ya lo tenemos todo listo: actores, escenografía, iluminación, vestuario, ensayos completos.

-Pero… seremos criticados por presentar lo mismo que FRG. –dijo Eric

-Seremos criticados, siempre lo hacen, presentemos lo que presentemos nos criticarán ¿Qué más da? Apoyo a Carolina en tomar el riesgo. –dijo Erica con ese aire de seriedad que tanto me enamoraba.

-Bueno… llevamos dos votos a uno, Raúl y Ximena ¿ustedes qué opinan?

-Por mi parte, no quiero hacer más utilería, además es cierto, ya lo tenemos todo. Voto por Hamlet. –dijo Raúl como en un intento de ganarse mi simpatía, cosa que no había logrado en los últimos meses ni porque Erica me lo pidiera.

-Bien, tres a uno, ya han ganado –dijo Ximena. – Así que ya no necesitan de mi voto, aunque yo también apoyo la idea de Caro.

-OKAY. Ya entendí –dijo Eric algo molesto. –Entonces va a ser Hamlet.

-Perfecto, te encargamos la dirección, como siempre. –dijo mi amada novia en tono burlón.

-yo aviso a los chicos. –dije levantándome de mi lugar, para buscar en la agenda los números de los actores que aún seguían esperando por las nuevas propuestas.





-¿Es un hecho que presentarán Hamlet? –Preguntó la chica del noticiero de medio día, que se encontraba frente a mí sosteniendo una grabadora de voz.

-Es un hecho, claro. Ha sido una inesperada coincidencia que FRG también haya decidido presentar este bello drama, se ha ensayado por meses esta puesta en escena y la hemos pulido detalladamente, así que en cuanto nos enteramos de que había alguien más a punto de representarla, realmente nos sorprendimos. Pero hemos tomado la decisión de seguir adelante con este proyecto.

-Así que dejaremos al público la decisión de acudir a la compañía de teatro que mejor les parezca. –prosiguió Eric.

-¿La señorita Carolina aparecerá en esta puesta en escena? –preguntó otro reportero.

Pusimos nuestra mejor Poker face.

-Eso, por supuesto es información confidencial. Muchas gracias por venir a visitarnos a RC, ahora, disculpen que tengamos que dejarlos, pero aún estamos con los preparativos para el estreno de este viernes. –dijo mi primo, con el tono más educado que pudo.



¡CASA LLENA! Y una alegría que inunda mi pecho. Hacía tiempo que no veía un escenario de teatro ser utilizado. Hacía tiempo que deseaba ver cómo se llenaban los asientos de gente ansiosa por ver una presentación teatral, este sin duda era mi mundo.


Y también extrañaba el placer de interpretar un papel. Lo decidieron todos los actores, tanto Eric, como Erica se mantuvieron al margen de las votaciones, tenía que ganarme el papel de Ofelia por mí misma… y lo logré.

Minuto a minuto, he disfrutado estar encima del escenario, incluso lo he disfrutado más que esas escenas de celos de Erica, al ver en los ensayos las escenas donde “Hamlet”(Ricardo) coquetea con “Ofelia”(yo).

Lástima de volverme loca en el cuarto acto, tal y como lo dictaba el guión; lástima que para lo único que aparezco en el quinto acto es para ser enterrada. Pero… aún empieza la temporada y estoy ansiando que llegue el día de mañana.



"La guerra que los monstruos de teatro se declararon comenzó . Ayer por la noche, ambas compañías iniciaron la temporada de verano con excelentes resultados en taquilla, llenando sus localidades hasta el tope. Los críticos de teatro nos mantuvimos esperando con ansias estas presentaciones y hoy por fin podemos decir sin temor a equivocarnos que si hay que definir un ganador en esta contienda, serían los novatos – leía Erica la crítica en el periódico, mientras que todo el equipo, incluida yo, nos mordíamos las uñas esperando el veredicto. – y no sería de extrañarse que declaremos ganador a RC, pues ha mostrado pasión al trabajar en cada una de las artes. Hoy, a escasos cinco años de la creación de esta compañía, no hay otra recomendación para estos talentosos artistas más que sigan puliendo su talento…"




RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING
RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING

-¿Hola? –contesté con una sonrisa mi teléfono sin checar el número entrante.

-Muchas felicidades hijita. –se escuchó mi padre al otro lado de la línea en un tono bastante sarcástico.

-Gracias por tus sinceras felicitaciones. –respondí.

-¿se puede saber qué es lo que estás haciendo en esa compañía? FRG debería ser tu prioridad, ese fue el último deseo de tu madre.

-El último deseo de mi madre fue yo actuara en FRG, no que me encargara del Staff. –toda la felicidad por haber escuchado las buenas críticas, se había convertido en molestia. – si no tienes más que decir, tengo que irme a ensayar. –colgué.

-¿quién era cariño? –preguntó Erica al ver mi semblante de molestia.

-Un acosador. –volví a sonreír, tenía un nuevo asunto que resolver. - ¿puedes acompañarme? Hay un detalle con la utilería.

-¿algo mal con la utilería? –preguntó confundida mientras caminábamos al teatro.

-Sí, ayer lo noté… a mitad del soliloquio. –dije con cara de preocupación.

Entramos al camerino de Ricardo, ese chico guapo de ojos negros tremendos y de la sonrisa Colgate, que interpreta a Hamlet.

-¿Qué hacemos en el camerino de Ricardo?

-Venimos por el cráneo, es con lo que hay problemas. Él mismo me lo dijo. –tomé ese cráneo de plástico y a salimos del camerino.

-Y bien ¿cuál es el problema? –dijo revisando con la mirada el cráneo.

-¿no escuchas? Tiene algo flojo. Agítalo si no me crees.

Erica siguió mi indicación y al percatarse del sonido, agitó con más fuerza. Del hueco que correspondía al ojo derecho salió un pequeño objeto que fue a dar al piso.

-¿un anillo? –dijo Erica luego de inclinarse a ver lo que había salido del cráneo. – PERO ¿A QUIÉN DEMONIOS SE LE OCURRE METER ESTO EN LA UTILERÍA? -gritó muy molesta.

-JAJAJAJAJAJA. –no pude evitar explotar en carcajadas. –A veces eres tan densa. –dije aún con una sonrisa en mi rostro.

-¿De qué hablas? –dijo Erica aún sin enterarse de nada.

-Fui yo quien puse ahí el anillo… - ahora era cuándo me empezaban a sudar las manos. - ¿Entiendes lo que quiero? Es que ya no puedo esperar más tiempo y no soportaría perderte de nuevo.

-¿Estás haciendo lo que creo que haces?

-Estaba pensando… desde el 2010 que aprobaron las uniones homosexuales en México… sé que no es muy romántico que el anillo de compromiso salga de el ojo derecho de un cráneo, de hecho creo que fue una mala idea, pero, lo importante… lo que vengo a decirte es: Erica ¿te convertirías en mi esposa?

Ella seguía ahí, de pie frente a mí, parecía que había visto a un fantasma. No me respondía, tan sólo seguía atónita, tratando de descubrir si le estaba jugando una broma.

-Erica, ¿necesitas tiempo para pensar? –dije para romper el silencio, y la tensión en la que me envolvía.

-No hay que pensar nada. –habló por fin y se arrojó a darme un fuerte abrazo, acompañado de un apasionado beso.

-¿Eso es un sí? –pregunté luego de que nos separamos a tomar aire después de tal beso.

-Es un “aguanta cariño hasta que terminemos las representaciones que prometimos” - ¿Dejà vu?

-¿EHHH? –pregunté asustada.

-jajaja, quería ver la cara que ponías. Por supuesto que me casaré contigo. –dijo soltando el abrazo que nos unía, para ponerse en su dedo anular ese bonito anillo de oro con una bonita esmeralda al centro, que tanto tardé en elegir para ella.

-¡Felicidades! –Salieron los miembros del equipo de actuación y de staff, de quién sabe dónde.

-¿y cuándo es la boda? – preguntó Raúl dirigiéndose a Erica.

-No lo sabemos, apenas acabo de darle el sí, además la temporada acaba de iniciar. –respondió mi ahora prometida.

-Sí, pero esta vez me aseguré de ser yo quien esté comprometida con ella. –dije con una sonrisa, convirtiendo en un chiste aquel suceso en el pasado.

-Erica –Interrumpió Ximena nuestras risas. - ¿invitarás a tu hermana a la boda?

“¿Erica tiene una hermana?”, fue lo que pensé yo, y antes de preguntarle a Erica por ese familiar del que apenas me enteraba, ella misma hizo una pregunta:

- ¿Hermana? ¿De qué hablas? –preguntó Erica confundida.

-Estoy hablando de Liliana, por supuesto. -contestó Ximena con una sonrisa.

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Gracias por leer ;)


Última edición por ushiomurasame el Mar Dic 13, 2016 1:23 am, editado 2 veces


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Mensaje por A_tan el Dom Jul 12, 2015 6:40 am
o-O entonces liliana es hermana de erika, lo que hace que sea la cuñada de caro y la novia de liliana causa que erika sea cuñada de la novia de liliana porque liliana tiene una novia que solo conoce su cuñada que es caro porque caro anda con erika y erika es su hermana o_o?
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Mensaje por ushiomurasame el Lun Ago 03, 2015 9:30 pm
Hola! hoy tengo un nuevo capitulo de este fic. antes que lo leas me permito avisarte que las letras en rojo son cosas que Lili está contando  y las letras en negro es Caro como estamos acostumbrados.
aqui les dejo el capítulo.



Capítulo 18

Liliana (el mundo a traves de sus pupilas)


-Erica –Interrumpió Ximena nuestras risas. - ¿invitarás a tu hermana a la boda?

“¿Erica tiene una hermana?”, fue lo que pensé yo, y antes de preguntarle a Erica por ese familiar del que apenas me enteraba, ella misma hizo una pregunta:

- ¿Hermana? ¿De qué hablas? –preguntó Erica confundida.

-Estoy hablando de Liliana, por supuesto.






-Así que somos hermanas. –dijo Erica luego de que el mesero se alejara de nuestra mesa con nuestros pedidos.

-Así que Ximena te fue con el chisme. –Dijo en un puchero la rubia. –Sí, somos hermanas… medias hermanas en realidad, estos lindos ojos miel –señaló sus propios ojos, -son herencia de nuestro padre.

-Pe… pero ¿cómo es que…

-No culpemos a nuestro padre de no habernos presentado, el caso es que tenía miedo de que lo odiaras por haberme tenido fuera del matrimonio. – Lili interrumpió a Erica antes de que terminara de formular su pregunta.



Luego de escuchar de Ximena que Liliana y Erica eran hermanas, no lo pensé dos veces y la invité a cenar, era esa necesidad de saber si eso era cierto o no.
Yo sólo era un monigote en medio de esta reciente e inesperada reunión familiar. Pero sentía que debía estar ahí, a fin de cuentas le debía a Liliana el haberme reunido con Erica.



Y antes de que Lili continuara a contarnos su versión de los hechos, una persona entró al restaurant.

-Hola chicas. –nos saludó amigablemente. –Hola mi amor. – frente a Erica y yo, le dio un atrevido beso a Lili.

-T… tú y Ximena? –Pregunté BASTANTE sorprendida.

-Te dije que tenía novia ¿no?

-¿ehhh? –dijimos Erica y yo al unísono.

-¿Cómo? ¿No sabían? Pensé que ella ya les había dicho. –dijo Ximena ruborizada.

-Pues ya se enteraron, igual tarde que temprano lo sabrían. – sonrió – Siéntate, estás a punto de escuchar una interesante historia.

-Esa "interesante historia ya la escuché". –dijo Ximena en tono de presunción.

-pero ahora tenemos a este par enfrente –refiriéndose a nosotras. –debes tomar nota de sus rostros, seguro que saben hacer gestos interesantes.

-Y bien ¿a qué hora nos contarás esa “interesante historia”? – preguntó Erica movida por la curiosidad.

-Ya, ya. –suspiró. –Pues…

Nací un 3 de diciembre del ’83, y no se molesten en hacer cuentas, tengo 28 años. Me crié al lado de mi madre a las afueras de la ciudad… y hay que admitirlo vivía feliz.
No tenía un padre y eso hacía que los niños de mi edad me apuntaran con el dedo, como si el tener a sus dos padres juntos los hiciera superiores a mí. A pesar de ello, a pesar de esos niños conseguí vivir tranquilamente mi tierna infancia.

Cuando cumplí cinco años conocí a Rubén Ramírez, me llevó de regalo una muñeca y mucha ropa linda, pero no fue por eso que el conocerlo se hiciera memorable para mí, sino el hecho de ver esa cara que me sonreía amablemente… y que al mismo tiempo mostrara arrepentimiento. Yo era apenas una niña y no supe descifrarlo en ese instante, pero algo me decía que quería que esa persona sonriera de verdad.

Comenzó a hacerse habitual que viniera a verme. De igual forma, empezó a hacerse habitual que mi madre saliera de paseo o de compras justo cuando él aparecía por la casa.
Jugábamos a cualquier estupidez, era divertido ver cómo ese hombre permitía que lo maquillara como a una princesa o se comía parte de mis pastelitos de lodo… eso entre lo que recuerdo.
Pero el juego más interesante fue una vez que él me dijo que estaba cansado de jugar al salón de belleza, sacó un par de pistolitas de agua y me enseñó a jugar “policías y ladrones” de ahí en adelante sólo jugábamos ese juego haciendo que poco a poco me olvidara de mis juegos con el maquillaje o con mis muñecas y es que era mejor jugar a descubrir quién era el asesino que cambiar pañales a una muñeca, o hacer que Barbie volviera una vez más con Ken.


-Que aproveche. –dijo el mesero, luego de poner los platos con comida sobre la mesa, al igual que las bebidas.

-Ese era el tipo de hombre que solía ser. –dijo Erica con nostalgia refiriéndose a Rubén. –y… ¿cómo te enteraste que era tu padre?

-le pregunté a mi madre… y bueno, es que ya tenía cuatro años de conocerlo, pero se me hacía extraño que una persona que había conocido en mi quinto cumpleaños, que se decía un amigo lejano de mi madre llegara a mi casa y se pasara las horas platicando o jugando conmigo.

Mi mami se puso nerviosa al escuchar mi pregunta y me dijo que esperara un momento, que tenía que hacer una llamada. A la media hora de que hizo su llamada, llegó Rubén y me saludó con amabilidad como siempre.

“Hay algo que tienes que saber” dijo mi madre, “este hombre es tu padre”.
Te lo juro que me sentí Luke Skywalker al escuchar lo que me acababan de decir.
Salí corriendo de casa, corrí hasta que mis piernas dejaron de responder y me tiré en el piso, me emocionaba saber que tenía un padre, y que mi padre fuera esa persona, ese tipo de persona… pero al mismo tiempo tenía tanta ira ¿por qué ese hombre que al parecer era mi padre había estado ausente tanto tiempo? ¿Por qué no vivía junto con mi madre como tantas familias lo hacían? Con estas preguntas inundando mi cabeza y el cansancio por mi reciente huida de casa caí profundamente dormida.

Al abrir los ojos me encontré con la sorpresa de que ese hombre velaba mis sueños. Estaba sentado a mi lado sin hacer ruido.
-Entonces… tú eres mi papá. –dije tratando de sonar calmada.
-Sí y estoy feliz de ser el padre de alguien como tú y me encantaría acompañarte día a día en tu crecimiento, pero eso no lo puedo hacer.
-¿por qué no puedes?
-Tengo otra familia. –dijo después de tomar aire (y valor) para hablar. –debes odiarme ¿no? –Una lágrima atravesó su mejilla. Esa era la primera vez que veía a un hombre llorar.
-¿tienes hijos y una esposa? –preguntas muy maduras para mi edad, supongo.
-Sí: tengo a mi esposa, Selene… y una hija, se llama Erica –al decir su nombre una chispa de felicidad apareció en su rostro. –tiene dos años más que tú pero es igual a ti en muchos aspectos, por ejemplo: odia la escuela y cuando está preocupada arruga la naríz, justo como lo estás haciendo ahora.


Si he de aceptar algo, es que en ese momento deseé ser esa chica, deseé con todo mi corazón ser Erica, el ser la hija que estaba oculta, a las sombras de todo el mundo y enterarse que hay una que por el hecho de haber nacido dentro del matrimonio y por tanto monopolizar la atención de Rubén… ¿qué había hecho yo para que las cosas sucedieran de esa forma?

No pregunté cómo es que habían llegado a concebirme, era algo que sólo ellos deberían saber. El cómo se conocieron y demás detalles que hicieron que yo naciera no necesitaba saberlos. No es que no quisiera saberlo, de hecho la curiosidad me comía por dentro, pero es que no quería echar sal a la herida.

Al principio me porté muy mal con Rubén. Luego de que me enteré que él era mi padre creo que era natural que me portara así de sangrona con él… y aún así seguía apareciendo todos los fines de semana.
Entendí algo después de varios fines de semana: La tal Erica monopolizaba de lunes a viernes su tiempo, pero los sábados y domingos estaba ahí para mí y yo los estaba desperdiciando. Entonces volví a dirigirle la palabra.



Pues de ese tiempo en adelante no hay mucho que contar, más que era una persona genial que escuchaba todas las estupideces que se me ocurrían y se mantenía al pendiente de mis gastos personales además de mi salud.
Pero en la víspera de mi cumpleaños dieciséis creo que hice algo tonto:
-¿pedirás algo para tu cumpleaños?
-nop, no quiero nada.
-No te creo, las chicas siempre quieren algo. Dime ¿qué es lo que quieres?
-Quiero… quiero conocer a mi hermana. -Cuando dije esto, su rostro se puso pálido, en mi vida había visto que alguien se pusiera así.
-Es broma. –dije nerviosa. –sólo quiero que me sigas visitando.
-No es que no quiera que se conozcan. –dijo por fin. –es que me aterra la reacción que ella tenga… de verdad que soy una pésima persona.
-no papá, no lo eres. – le sonreí y lo abracé como si yo fuera la persona mayor y él un pequeño con miedo a la oscuridad.

-Ella, ahora tiene dieciocho años. –empezó a contarme. –le encanta el teatro y ahora está estudiando en el centro de estudios de la FRG.
-¿FRG? Qué nombre más tonto. –me reí.
-¡Óyeme niñita! No es un nombre tonto – se quedó callado un momento. –sí, creo que es un nombre tonto jaja, es que le pusimos el nombre sólo para llenar los formatos que nos pedían.
-¿tú eres fundador?
-Sí, soy fundador de esa compañía. La “R” viene de mi nombre y apellido.
-¿y las otras letras?
-De Flores, ¿has escuchado hablar de la gran actriz Claudia Flores?
-es la mejor amiga de mi madre.- de pronto entendí cómo fue que mis padres se conocieron.
-ah, si… -aclaró su garganta. –y la G es de García, una excelente escultora Alexia García, de hecho tiene una hija una año menor que tú, se llama Ximena.



-¡¿Qué Rubén Ramírez es fundador?! – interrumpí a Lili en su relato.

-No puede ser que no lo sepas. –dijo en tono reprobatorio Erica. – deja que Liliana continúe.

-Como les iba contando…



El gerente del restaurant nos veía con ojos asesinos. Como si fuera nuestra culpa que su hora de cerrar fuera a las 11:30 pm.

-Estamos por irnos. –dijo Ximena algo apenada.

Salimos del restaurant, eran las 12:15 am… creo que el gerente tenía sus razones para vernos de esa forma.

-Vamos a mi casa a seguir con esta plática. –les propuse a las chicas. –no pienso quedarme con las dudas.

-pero yo quiero mantener el misterio. –dijo Lili con un puchero.

-No, hoy mismo nos terminarás de contar todo. –dijo Erica en un tono amenazador.

Subimos en el coche de Lili, esta vez traía el coche gris, ese que llevaba la primera vez que la vi mientras esperaba mi camión.
Camino a casa Ximena y Lili platicaban animadamente. Mientras que Erica y yo nos manteníamos perdidas en nuestros pensamientos.

Yo iba reflexionando… estábamos reunidas las hijas de aquellas personas que hacía 17 años habían fundado esa compañía tan espectacular… y ahora la dejábamos en manos de mi padre, una persona que no apreciaba al arte como lo que era, sino por los la$ ganancia$ que generaba tal compañía.
Erica quizá se encontraba asimilando que tenía una hermana, incluso una cuñada.



-No queda mucho que contar de mi historia con mi padre. –su semblante se tornó triste, al igual que el de Erica.

Tenía ya los veintiún años cumplidos, incluso ya tenía una profesión: era agente policiaca, cosa que no les gustó a ninguno de mis padres, puesto que me jugaría diariamente el pellejo, pero eso era lo que a mí me apasionaba, al igual que esos juegos de policías y ladrones con mi padre.

Fue en el mes de abril, el primer fin de semana de ese mes… la última vez que me visitó.
Me mostró una fotografía de esa chica. Tenía la piel morena, una enorme sonrisa y… esos tremendos ojos miel. Ella era la otra hija, la que posiblemente sería ya una actriz.
-A pesar de que no te la presente como se debe, espero que tú algún día la conozcas, estoy seguro de que se llevarían bien.
-¿de qué hablas?
-El próximo fin de semana no podré venir. Me realizarán una operación el próximo jueves. Dicen los médicos que es una pequeña falla en el corazón y que si no me opero estaré en problemas, así que les daré el gusto a esos idiotas y dejaré que esculquen en mis entrañas.

A pesar de que lo hacía sonar como una broma, ya no era una cría como para no entender el significado de todo lo que me había dicho: eso era una despedida.

Ni siquiera se realizó la operación. No porque él no quisiera internarse y realizarse esa operación que ya tenía programada… es que no llegó a ver el amanecer de ese jueves.

El miércoles por la tarde recibí la noticia… mi madre me dijo que un paro cardiaco se había llevado la vida de mi padre.

Otro fin de semana acompañando a mi padre. No, esta vez no era así, esta vez presenciaba cómo depositaban sus cenizas en un mausoleo… y lo presenciaba de lejos, pues toda esa gente era desconocida para mí. Las únicas caras conocidas eran Claudia Flores, la mejor amiga de mi madre y… Erica, mi media hermana, a la que conocí por esa foto.

… Yo recordé esa despedida “espero que tú algún día la conozcas” y lo tomé como su última voluntad. No, esa era en realidad su última voluntad y yo lo haría realidad. Pero primero tenía que encontrar la forma más sutil de acercarme a ella, eso y no preocupar a mi madre.

De pronto una idea cruzó por mi mente: Necesitaba dejar de ser un simple policía y convertirme en un detective.
Sabía que esto no iba a ser como Sherlock Holmes o detective Conan, las cosas no son tan fáciles como en las series o las novelas, trabajaría en casos en serio, casos que me pondrían la carne de gallina, pero a fin de cuentas lo que importaba en mi vida era descubrir la verdad. Era quizá este sentimiento de encontrar la verdad en todo, no como cuando era una niña que me decían “tu padre está muerto” y luego de pronto aparece un tipo llamado Rubén Ramírez a decirme que él es mi padre. Sólo quería deshacerme de esa incomodidad de no haberme enterado cómo sucedían las cosas a mí alrededor.

Y por fin me decidí a buscar a mi hermana, a conocerla y de alguna forma cumplir esa última voluntad de nuestro padre.

Encontré a mi llegada a la ciudad varios pósters anunciando la próxima puesta en escena de FRG “Lluvia de rosas”, en la cual tenían como protagonista a Erica y a alguien más que sólo era anunciada como la hija de Claudia Flores.

Por supuesto que no llegaría así nada más y decir “Hola, soy tu hermana”, así que decidí un acercamiento más sutil, algo como pedirle un autógrafo y de a poco irme ganando su confianza sonaba bien… bueno, ese no era un plan maestro, pero ya iría afinando detalles, por ahora compraría mi boleto para la primera presentación.

¿Qué puedo decir? No pude acercarme a Erica más que a pedirle su autógrafo. Se le veía distraída, perdida en pensamientos, así que me fui ese día del teatro sin lograr ningún avance.
Volví a el teatro a verla actuar y era maravilloso sentir lo que ese elenco transmitía, incluso me sentí identificada con ellas, puesto que en mi vida había logrado tener una relación seria con hombres, de hecho era más fácil para mí convivir con chicas. De un momento para otro empecé a preguntarme si yo era hétero, bi, o les.
¡Por Dios! Nunca había reflexionado tanto en mi vida… Pero lo importante no era eso, lo importante fue mi descubrimiento: esas miradas que las protagonistas mantenían en el escenario.
No es que yo supiera de actuación, pero esas miradas nadie podría actuarlas, eso era la verdad: mi hermana y la chica que actuaba a su lado estaban enamoradas.

Empecé a acudir con mayor frecuencia al teatro, tenía que probar mi teoría. Bueno, eso en realidad ya era un pretexto. En alguna de mis tantas visitas al teatro me hice consciente de la existencia de una muy guapa miembro del staff, sería la temática de la obra, sería cualquier cosa, pero ahí estaba yo: babeando por la chica que me recogía mi boleto y con una sonrisa me daba la bienvenida a FRG.

A pesar de que mi meta era encontrarme con Erica y contarle de nuestros lazos de sangre, ahora tenía otro objetivo en la mira: conquistar a esa mujer que sin enterarse de que me la estaba comiendo con la mirada, seguía recibiendo amablemente al público que acudía a ver “Lluvia de rosas”.

No me imaginé lo que vendría al final de la noche, de hecho, creo que nadie lo imaginaba.
El público entero se emocionó tras la noticia, llovían flashazos de varias cámaras… y dos personas se forzaban a sonreír acorde a lo que se acababa de anunciar: Eric y mi hermana estaban comprometidos.

¿Acaso era yo el único espectador que se daba cuenta de lo que en realidad ocurría?
Ambas chicas impacientes por terminar su fila de autógrafos, impacientes por huir de ese asfixiante lugar. Carolina terminó primero de firmar, saludó amablemente y salió corriendo. Estaba decidido, si ellas se amaban YO tenía que ser su Cupido.
Corrí a pedirle autógrafo a Erica, pero en vez de obtener su firma le señalé con la mano el pasillo, ese pasillo por donde aún se veía la espalda de una Carolina huyendo.


También la llevé en mi coche a buscar algún rastro de Carolina, pero no la encontramos… supongo que desde ese día dejé de luchar por decir la verdad sobre que somos hermanas, y desde ese día estuve buscando a Caro y de alguna forma volverlas a unir.


Ahí lo tenía, esa historia que quería conocer acerca de esta mujer y sus razones de reunirme con Erica... pero había un tema que deseaba conocer, deseaba conocer esos detalles incluso más que la historia de Liliana.

-¿puedo preguntar algo? -dije después de un rato.

-¿qué cosa? -dijo Lili con su habitual sonrisa.

-¿C...cómo es que Ximena y tu...bueno... terminaron juntas?

-Oh! esa es una linda historia ¿te la cuento? -dijo Lili con una mirada pícara... ahora más que nunca quería conocer los detalles.

-¡Por favor! -imploró Erica, puesto que ella también quería saberlo.

-Bueno pues hace cuatro años...

RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING

RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING

¡Maldito teléfono! justo tenía que sonar cuando me contarían una historia que pintaba para ser muy interesante.

-¿diga? -contesté de mala gana.

-Caro, -se escuchó la voz de Eric, sonaba muy preocupado. -tienes que venir al hospital, es urgente... -

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Muchas gracias por leer


Última edición por ushiomurasame el Mar Dic 13, 2016 1:25 am, editado 1 vez


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Mensaje por A_tan el Mar Ago 04, 2015 12:29 am
Asi que despues de todo lili era su hermanastra T_T y hasta ahora se rencuentran o-o, esa lili es toda una loquisha xD, ahora solo queda espera el porque Carolina tiene que ir a juntarse con erick, Aunque en cierto modo ya se de quien se trata.... espero el siguiente episodio :3
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Mensaje por juliana mosquera el Mar Ago 04, 2015 12:57 am
Capi nuevo... q bien.... una historia muy tierna y bonita
juliana mosquera
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Mensaje por eguiro el Mar Ago 04, 2015 8:11 am
Ole ole ole caps nuevos!!
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Mensaje por invierno el Vie Ago 07, 2015 11:05 pm
jijiji muy bueno
conti conti
saludos
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Mensaje por ushiomurasame el Lun Ago 10, 2015 9:01 pm
Nuevo capítulo. Gracias por leer ;)

Capítulo 19

Giro inesperado (Todo ocurrió tan rápido)


+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+


Cuando volteo a ver la realidad, me encuentro sentada en esta oficina por la que nunca creí volver a pasar en mi vida. Revisando propuestas para representar un musical… un musical con el que trataremos de reivindicar esta compañía que hace algunos años ha sido acechada por RC.
¿Qué cómo terminé aquí? Yo misma me lo pregunto.

Y es que todo ocurrió tan rápido…



Esto ya había ocurrido alguna vez, eso de correr desesperada hacia ese lugar tan pulcro, infestado de olor a formoles, alcoholes y algunas medicinas… lleno de personas en bata blanca corriendo de un lugar a otro, y yo… esta vez no quería que fuera como hace algunos años, no quería que terminara así, no de nuevo.

-hija, acabo de recibir una llamada. Tenemos que ir al hospital, es tu madre.

Subimos al auto de mi padre y nos encaminamos al hospital como si el llegar más rápido pudiera ayudar de alguna manera a mejorar el estado de salud de mi madre… y sin embargo, al llegar ya no hubo más nada que pudiésemos hacer.

Mi padre preguntó por la salud de mi madre y ese hombre canoso en su uniforme azul de quirófano sólo atinó a quitarse la mascarilla para mover la cabeza en forma negativa… esa era su forma cobarde de decirnos que ella ya no estaría más entre nosotros.

Lloré amargamente, su partida fue tan repentina… ella, tan sana, esa persona que ese mismo día había salido de casa con una sonrisa y la promesa de “vuelvo en un momento”… ella se había marchado para no volver y eso… era lo que más dolía.
Se suponía que ella viviría más, su salud siempre había sido muy buena, todo indicaba que moriría como toda persona en este mundo deba hacerlo: por la edad, con todas sus metas (o la mayoría de ellas) cumplidas.
Pero no fue así, su vida fue truncada por un mal nacido que al no tener los pantalones y la determinación de buscar un empleo decente, optó por presionar un gatillo con tal de obtener cuantos bienes trajera encima esa persona a la que llamé “madre”.

El aire a mí alrededor se sentía pesado. Mis pasos, sin embargo se volvieron ligeros.
Un mar de preocupaciones que creía olvidados en algún cajón, justamente venían a golpearme en la cara.
Lo que había sido una interesante y agradable velada junto con ellas tres se fue al traste cuando escuché las palabras de Eric. “Tienes que venir al hospital, es urgente… es don Rodrigo”



No dije nada, sólo me levanté precipitadamente del sofá y en abrir y cerrar de ojos ya me encontraba en la avenida esperando por algún taxi que pasara de casualidad por ahí.

-¿sabías que yo también te puedo llevar? –dijo Lili quien se acercó manejando su automóvil. –No sé si te parezco tan poco confiable, y tampoco sé la situación que te haya obligado a salir de esa forma de tu casa y dejarnos preocupadas, pero ahora no es el momento de desconfiar, así que ¿a dónde te llevo?

-Al hospital central. –dije en automático.

Subí a su auto y volví a sumirme en preocupaciones, a pensar en todo tipo de situaciones… a plantearme lo peor.


Lo veía y seguía sin creerlo, esa persona imponente que parecía que nunca pisaría un lugar como estos justamente estaba frente a mí, postrado en una camilla, conectado a varios aparatos que incansablemente luchaban por mantener sus signos vitales.

“Un choque contra otro automóvil” eso dijeron los médicos quienes dejaban a merced de Dios o de cualquier otro ser todopoderoso la vida de mi padre.

Dejé de lado que Lili estuviera ahí buscado alguna palabra, algo para animarme. También olvidé que ahí estaba Eric, atento a cualquier noticia que nos pudieran dar y… olvidé que Erica estaba en mi casa sin saber lo que en este momento ocurría.

Sí: él había hecho de mi vida amorosa un infierno desde la primera vez que me enamoré.
Sí: él que ni siquiera se ocupó de buscarme en esos cinco años y sólo se aseguraba de que no volviera a encontrarme con Erica…

Pero era mi padre y no era por la costumbre moral de preocuparme por su vida que yo me encontraba ahora en ese hospital, es que a pesar de todo él era mi padre; él y mi madre eran los responsables de que hoy estuviera viva, yo ya había sufrido ver a mi madre en un ataúd por causas similares, ese asalto en el banco… pero el hecho es que alguien más la había arrebatado de mis manos.

Además, él no fue un patán conmigo (no toda la vida), él fue un padre paciente, incluso amoroso aunque él lo negaba. Aunque de alguna forma siempre terminaba de la misma forma: le daba más importancia a lo material, tal y como lo había aprendido a lo largo de su vida, sin embargo yo era feliz creciendo en ese hogar junto con mis padres.
A pesar de la opinión que tuvieran los demás acerca de él, para mí era diferente: yo amo a mi padre.

Ahora estaba ahí de pie, frente a una camilla viendo el pasivo rostro de mi padre, vencido por los sedantes que le habían aplicado y por las heridas que ese choque habían provocado.
Temiendo que por segunda vez en mi vida fuera yo quien enterrara a uno de mis progenitores cuando se suponía que había pensado que sería la edad, el tiempo quien se los llevaría y no la mano del hombre.

Interminables horas esperando por alguna noticia de su estado de salud. Decían los doctores que me dejara de preocupar, que su salud se empezaba a estabilizar, pero seguía ahí, acostado en esa camilla, cubierto de vendas; con los ojos cerrados y sin la intención de abrirlos.




Cuatro días seguidos viajando de la compañía al hospital y del hospital a la compañía, siguiendo al pie de la letra lo que decía mi madre y algunas otras personas: “la función debe continuar”.


-Deberías descansar. –dijo Erica, quien apenas acababa de entrar al hospital a hacerme compañía. –los doctores han dicho que se está recuperando, tal vez deberías volver a casa a dormir.

-Gracias Erica, -sonreí sin ganas. –pero me quedaré aquí un poco más, tal vez tú deberías descansar.

-no me iré de aquí si no es contigo, llevas mucho tiempo sin dormir adecuadamente. De hecho te llevaré a mi casa que está más cercana que la tuya.

-¡Que me quedo! ¿Acaso no entiendes?

-De hecho hoy no voy a hacer caso de tus tonterías, ya te han dicho que el estado de tu padre está mejorando y no queremos que seas tú la próxima en ocupar una camilla en este hospital. –y como si fuera un costal de avena me levantó de mi asiento en esa sala de espera para luego sacarme del hospital.

Llegamos a su casa, era la primera vez que yo pisaba ese lugar y ahora estaba pensando en lo mucho que me hubiera gustado llegar ahí en plan de visita y no como lo hacía ahora, como una niña caprichosa.
Desde lo de mi padre y para “no causarme molestias” Erica volvió a su casa, además ¿de qué le servía esperarme en mi casa cuando yo no regresaba ahí ni por una muda de ropa?

A pesar de decirle tantas veces que ya no era una niñita, me estaba comportando como tal. Estaba completamente en “Modo inútil” y Erica a pesar de aquello me llevó a la ducha, me desvistió y me templó el agua, incluso talló mi espalda… todo sin un rastro de lujuria en su cara, todo para serme útil de alguna manera.




Mi energía estaba destinada para darlo todo en el escenario, pero cuando bajaba de él, volvía a ser ese vegetal.
Hasta que ese miércoles volví al hospital luego de la función.

-Buenas noches señorita Carolina. –dijo esa enfermera quien tenía incluso más ojeras que yo. –le tengo buenas noticias: su padre ha despertado.

Di las gracias como me habían educado hace más de veinticinco años y caminé, no: volé hasta esa habitación.

-Buenas noches papá. –saludé aliviada de volver a ver sus ojos grises mirándome. – me alegro de que te encuentres mejor.

Y como resultado obtuve una sonrisa torcida y luego el ser ignorada por él.

-Entiendo si me ignoras… -dije algo triste de ver esa reacción. –no fui la hija que educaste, no soy la hija que esperabas que fuera y en cuanto volví a la actuación me fui con Erica, todo sin dejarte ningún mensaje. –la culpa estaba haciendo grandes estragos en mi persona.

-¿y cuando me llevarás a casa? –dijo mi padre en un tono seco luego de un largo rato de un pesado e incómodo silencio.

-En cuanto los médicos te den el alta. –contesté sorprendida de que me hablara.

-Entonces sal de aquí, vete -ordenó – nos vemos cuando me den el alta o mejor aún, envía a alguien más.

Salí del lugar sintiéndome la peor de las personas.
Me fui directamente a mi casa, al menos contaba con la tranquilidad de que mi padre viviría… no tenía idea de cuánto más, pero aún estaba entre los vivos, esto a pesar de que mi relación con él sería algo turbia, me hacía algo feliz.



No pude aparecer por el hospital en una semana entera, no tenía caso que fuera al hospital si mi padre estaría ignorándome durante toda la visita, así que ahora me concentraría en el trabajo además las representaciones estaban a punto de terminar, de hecho esta sería la última semana.



-Buenas tardes hablo del Hospital Central ¿Con la señorita Carlina?

-si, soy yo. ¿Ocurre algo malo con mi padre?

-De hecho hablamos para informarle que mañana a las 5:30, el señor Castillo será dado de alta.

-Muchas gracias, ahí estaré. –colgué el teléfono y me quedé congelada ¿Qué se supone que debía hacer?

Las heridas de mi padre, aunque no eran graves, no le permitirían salir de cama por algún tiempo, por lo que debía acondicionar una recámara para él, además con mis compromisos de trabajo seguramente no podría darle los cuidados necesarios.

Encendí la computadora y busqué todo aquello que necesitaría: todos aquellos aparatos, una camilla, silla de ruedas por si acaso y una enfermera.
Por primera vez en mi vida agradecía que se hubiera creado el internet, puesto que todo lo que necesitaba lo conseguí de una manera inesperadamente rápida.

… Ahora lo que seguía. Tomé el teléfono y marqué su número.

-¿Erica?

-si. –dijo tratando de sonar tranquila -¿todo bien con lo de tu padre?

-De hecho, sobre eso tenemos que hablar. ¿tienes tiempo de venir a mi casa?

-Claro… llego ahí en unos veinte minutos ¿vale?

-Te espero. –dije y luego presioné ese botón rojo para terminar la llamada.

Desde el accidente de mi padre no había cruzado palabra con Erica, la relación que hacía poco tiempo había llegado casi a la perfección se me estaba escapando de las manos. Y ahora, pocas cosas quedaban para recuperarlo, claro que yo amo con todo mi corazón a Erica, sin embargo ahora mi prioridad era…




-Hola. –dijo al cruzar la puerta y darme un beso rápido. -¿cómo sigue tu padre?

-Él está bien, hace casi una semana que despertó y…

-¿él ya despertó? ¿Cómo es que me lo dices hasta ahora? –sonó molesta.

-lo siento, no fue mi intención dejarte al margen… yo…

-ya, déjalo, no importa. Ahora él está bien y podrás concentrarte de nuevo en la compañía.

Era el momento, tenía que armarme de valor y contarle de mi decisión. “Erica, no me odies” recé para mis adentros, tomé aire y:

-Yo… en cuanto termine… en cuanto se acaben las representaciones de Hamlet volveré a FRG, alguien tiene que hacerse cargo. –dije con la vista puesta directamente en mis zapatos.

-…En verdad estoy harta de esto. - ¿En qué momento creí que iba a acariciar mi cabeza como a un cachorro? Caminó de vuelta a la salida –Es increíble que no vayas a dar batalla. –dijo y se marchó.



Y así, tirando mi propia felicidad a la basura… en realidad tirándola por el caño, cuando Erica y Liliana me la habían traído en bandeja de plata; fui a recoger a mi padre al hospital al día siguiente… quizá algún día sí conseguiría la felicidad, pero eso sería después, ahora tenía que cuidar de esa empresa que tanto trabajo le había costado levantar a mi madre y a sus co-fundadores.

En resumen había hecho mi elección: decidí que estaría con mi padre.



Crucé esa puerta una vez más. Hacía tanto tiempo que no entraba a esas oficinas, pero ahí estaba ahora en la oficina de mi padre donde tantas veces se habían gestado acaloradas discusiones muchas relacionadas a mi vida personal y en un porcentaje menor, las discusiones que tenían que ver con decisiones relacionadas a las puestas en escena.

Suspiré y me acerqué a revisar los pendientes que yacían sobre el escritorio.

-buenos días. –dijo una voz femenina que logró sobresaltarme. –Carolina ¿verdad? Yo soy Rebeca Salas, encargada de organizar los castings. Mucho gusto de poder conocerte al fin. –dijo galantemente y me ofreció su mano.

-Hola, mucho gusto… en realidad desde hoy me haré cargo de la compañía, en lugar de mi padre.

-¡Qué sorpresa! –ni siquiera me preguntó si mi padre me había enviado. –Vamos, te presentaré a todos. – tomó de mi mano y empezó a caminar.

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Mis intenciones son buenas, lo juro (? Gracias por leer y nos vemos en el próximo capítulo...


Última edición por ushiomurasame el Mar Dic 13, 2016 1:26 am, editado 1 vez


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Mensaje por A_tan el Lun Ago 10, 2015 10:32 pm
owo...-w-....o-o.....-. QUEEE!? adsdss porque porque el rabo verde aruinar relacion de nuevo D:< y luego ni pela a su hija sdadasas D:< =w=" definitivamente espero el siguiente capitulo
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Mensaje por ushiomurasame el Jue Ago 20, 2015 10:35 pm
Hola. Este es el penúltimo capítulo de esta historia. Gracias por seguirla leyendo :)

Capítulo 20

Tu vida no me pertenece


+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+


Era extraño, a pesar de que había pasado tanto tiempo alejada de esta compañía parecía que siempre había estado ahí trabajando como siempre, vigilando que todo se hiciera correctamente. Incluso los miembros del staff ponían demasiada atención en realizar perfectamente su trabajo, porque según el rumor, si me llegaba a encontrar cualquier defecto todos se quedarían en la calle.


Era tiempo de reunirme con el personal con el cual me había presentado desde el primer día. El tema de la reunión era ¿qué representaríamos la siguiente temporada?

-Quiero representar “Evita” –dijo una chica que realmente estaba traumada con las canciones de Madonna.

-¿un musical? Por favor, lo que hacemos acá es teatro clásico, no vengas de venenosa. –dijo un joven que al parecer pasó su vida aprendiéndose los entremeses de Saavedra.
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-Yo voto por hacer un musical. –dijo Rebeca. –deberíamos reinventarnos ahora que estamos amenazados por RC.

Tenía razón en eso, pero a mí me ponía en una encrucijada. En RC estaban mis mejores amigos, las personas más importantes de toda mi vida… y el amor de mi vida.

-Oye, entiendo tu preocupación, pero ahora estás en FRG. –dijo esa castaña de nombre Rebeca, adivinando mis pensamientos. –desde que decidiste que estarías dirigiendo este lugar en lugar de tu padre, decidiste luchar contra todos ellos.

Ahí estaba ese “no sé qué”, esa encantadora habilidad que hacía que una persona me agradara, eso que poseían tantas personas a mi alrededor, esa determinación, esa forma de hacerme ver las cosas sin tapujos… esa forma de traerme a Erica a la mente de nuevo.

Agité mi cabeza para sacarme a Erica del pensamiento, este no era el momento de hacer volar mi mente, mi alma en pensamientos acerca de ella. Aclaré mi garganta.

-me parece bien la propuesta de hacer un musical, -empecé a decir. – sin embargo creo que debemos dejarlo a votación, no creo que debamos representar algo que los actores no quieran representar, eso provocaría que su actuación no sea la óptima.

Los presentes se quedaron boquiabiertos al escuchar lo que acababa de decir. ¿incredulidad ante mi comentario? Tal vez.

-no les hagas caso, hace tiempo que nadie les preguntaba su opinión. Ni siquiera yo me había molestado.

Al parecer Rebeca tenía poder en esta compañía.

Hicimos la reunión con todos los actores que tenían contrato, el resultado de la votación fue: haríamos un musical.

Así que ahora el staff estaría en problemas entre iluminación y los escenarios, además de conseguir músicos.

Luego de esa reunión y ya para retirarme a casa a hacer compañía a mi padre que aún seguía aplicándome la ley del hielo, pedí a los miembros del elenco propuestas para la próxima producción.



~


-Buenas noches Fátima. –saludé a la enfermera que diariamente se ocupaba de mi padre. -¿alguna novedad?

-Buenas noches, no, no hay nada que deba contarle de su padre, salvo que hoy sí comió bien.

-Gracias… y ¿sigue despierto?

-Se quedó dormido hace una media hora.

-OK. Puedes ir a tu casa, yo me encargo de él, hasta mañana. Que tengas buenas noches.


~



-¿Vaselina? –dijo Rebeca con aire de burla. – ¿De todo lo que podemos representar? definitivamente debemos elegir otro.

-ya hemos descartado todos los musicales, dilo de una vez, tú quieres que presentemos “el fantasma de la opera” ¿verdad?

-Para ser honesta… si –empezó a acercarse a mí de una forma peligrosa, cosa que a decir verdad no me era del todo desagradable – y creo saber cómo puedo convencerte.

¿Es que acaso estaba coqueteando conmigo?

-¿qué haces? –pregunté justo cuando sentía su respiración en mi rostro.

-Busco conseguir que la directora ejecutiva de FRG se rinda ante mis encantos y me deje producir mi sueño dorado.

En menos de un segundo, la palma de mi mano se había estampado en su mejilla, llegando incluso a voltearle la cara. ¿Es que me vio cara de prostituta?

-¿así es como se han decidido las temporadas en FRG desde que me marché? –dije sumamente enojada (¿o confundida?). – No sé por qué me hayas tomado o qué imagen tengas de mí. Tampoco sé si esto era una broma, pero desde ahora si quieres hablar conmigo que sea por favor de asuntos exclusivamente relativos a asuntos de producción ¿Estamos?

Y con un problema más a mi lista salí de mi propia oficina azotando la puerta.
¿Problema más? Si, debo llamar “problema” a que casi caigo en sus encantos ¿qué puedo decir? Rebeca es agradable a la vista, muy bella en realidad y no me habría importado corresponder a su torcido deseo de seducirme por conseguir su musical, sin embargo Erica seguía rondando mis pensamientos.

No sabía con exactitud cuál era mi relación con Erica, no desde aquel día… quizá debí asegurarme de preguntar antes de venir a dirigir esta compañía, pero eso habría sido demasiado cinismo por mi parte y ahora “¿qué somos?” era una pregunta que quedaba flotando en el viento.

¡Demonios! ¿Por qué me fui de mi oficina? En vez de eso debí sacar a Rebeca y revisar las propuestas que más prometieran.
Ya más calmada entré a mi oficina, Rebeca ya no estaba ahí.
No logré hacer ningún avance. Tantos guiones que revisar, tantas solicitudes para los próximos castings y tantas ganas de mandar todo a la mierda.

En resumen el teatro de un día para otro se convirtió en un dolor de cabeza: desde que por segunda ocasión había perdido personas que eran tan importantes para mí. Sí, mi padre seguía vivo, atendido por una enfermera en casa, pero aún seguía sin dirigirme la palabra y Erica… desde esa discusión dejó de marcar insistentemente y abandonó la casa.

Tal vez fue la emoción del momento la que me llevó a proponerle matrimonio sin pensar nada más que en ese deseo de tenerla, de poseerla, de que un papel lo hiciera oficial: “ella era mi mujer”.
Pero ya no importaba, el accidente de mi padre y los sucesos posteriores a esto habían quitado la venda de mis ojos.
Mi deber principal ahora era mantener esta empresa que habían fundado esas personas: mi madre, la madre de Ximena y… el padre de Erica.

¡Basta de pensar! Me iré a casa a darme una ducha y luego dormiré. Pensar en mis problemas no es la clave, sino pensar en las posibles soluciones.


~


-buenos días Rebeca ¿necesitas algo? –dije sin quitar la vista de mi pila de papales.

-de hecho –dijo luego de aclarar su garganta –vengo a disculparme, no sé qué fue lo que me sucedió ayer. Te ofendí de una forma espantosa y debo rogar que me disculpes.

-bien, olvidaré lo sucedido, sólo prométeme que no volverá a suceder. –dije como una madre regañando a sus hijos.

-Lo prometo.

-ahora dime ¿tanto deseas presentar “el fantasma de la ópera”? –aquí viene mi “yo” chantajista, esa que usa a la gente para que haga todo el trabajo que me corresponde.

-¡Con toda el alma!

-Entonces ve preparando un presupuesto y todo lo que necesitemos. Para mañana quiero el guión y dentro de tres días quiero que esté organizado todo lo que se relacione con los castings.

-¿Estás hablando en serio? –preguntó con una obvia incredulidad en su rostro.

-si no quieres representarlo, ahorita me puedo decidir por cualquier otra.

-¡NO!, ¡tiene que ser el fantasma de la ópera! En un momento te tengo todo listo. –salió de mi oficina dejándome con la tranquilidad de que yo no haría el trabajo.

Esa faceta tan tierna hacía irreconocible a Rebeca. Aún después de dos horas que salió de mi oficina, aún tengo mi sonrisa tonta de recordar su entusiasmo… ese entusiasmo que creía haber olvidado, el entusiasmo que ponía mi madre en todos sus proyectos.


Mi mente divagó un poco… no, de hecho divagó demasiado: mi madre, la persona que había traído el teatro a mi vida; la persona que hizo de mí quien soy ahora. La persona de la que tanto tiempo me costó aceptar su repentina partida.
Y yo, como mala hija la había olvidado. De pronto me sentí una pésima persona, la que dejó olvidado a su padre por más de cinco años por un inútil malentendido; la que no había buscado a hablar con su supuesta prometida; la que nunca había ido a visitar siquiera la tumba de su madre, ese recuerdo de que alguna vez vivió entre nosotros.


~



-Hola madre… lamento no haber venido antes. –sonreí nerviosa… como si mi madre estuviera ahí de pie, mirándome, escuchándome, dando golpecitos en mi hombro para que me animara. –no tengo ninguna excusa ahora para decirte y que me disculpes como solía ser antes… ya debes saberlo, mi padre estuvo a punto de irse contigo y yo de forma egoísta le pedí al cielo, al universo que lo dejaran conmigo… no sé siquiera lo que te estoy diciendo. –tomé aire y empecé a decir lo que quería expresar desde el principio. – yo… hace poco más de cinco años me enamoré como nunca, pero no fue lo que tú y mi padre esperarían… una mujer, era una mujer la que hacía que mi corazón se acelerara. Lo sigue haciendo, sólo que ella no está aquí conmigo, la hice a un lado para salvar tu empresa, para salvar el trabajo que mi padre ha hecho los últimos siete años pero… no sé qué hacer… yo… la quiero a ella… y no sé, no sé lo que debo elegir.

-Llámala –dijo una voz a mi espalda, causando un gran sobresalto (¿quién no se sobresaltaría cuando se supone que estas en una “conversación” con una persona muerta?)

-¿C-Cómo dices?

-Que la llames ¿o acaso ya la has llamado? –dijo Lili levantando una ceja.

-No, he estado ocupada.

-Ella también, pero creo que sigue esperando tu llamada.

-¿Me estabas siguiendo?

-No, de hecho vengo a visitar a mi padre ¿ves? –dijo señalando otra tumba, frente a la de mi madre con el nombre “Rubén Ramírez” al frente. - Además yo cumplí con mi misión al hacer que se reencontraran y volvieran, si deciden que es mejor no estar juntas es cosa de ustedes dos, ya no tengo porqué meterme más en sus asuntos.

-Tengo que irme. –dije evitando su mirada. Ella tenía razón, aunque me hubiera encantado que volviera a intervenir como en aquella vez… además, con todo este tiempo dudo que Erica quiera volver a saber de mí.


Ahora mi tiempo estaba consumiéndose en revisar los resultados del casting… uno demasiado reñido de hecho. A pesar de que dicen repetidamente que RC “nos está comiendo el mandado” los castings en estos tres días han sido agotadores y espléndidos: los actores que se presentan con esperanzas de ganar cualquier papel, aunque por supuesto los hombres pelean por el papel del fantasma… o siquiera el del vizconde. En cuanto a las chicas, todas quisieran interpretar a Christine.
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En resumen, cualquiera puede llevarse uno de estos papeles tan peleados, su talento los respalda; debido a eso Rebeca y yo estamos aquí en mi oficina, tratando de decidirnos y asignar esos codiciados papeles de una vez. Y… ¡Cielo santo! Estoy pasando demasiado tiempo con ella, tanto que me da miedo que se repita lo del otro día (y peor, que yo misma permita que PASE algo)


-Deberías volver a RC –dijo Rebeca viendo mi semblante. –Tu lugar es allá…

-Pero, mi padre aún no se recupera, -dije luego de sacudir mi cabeza para sacarme esos pensamientos. -además no creo que tenga ya muchos asuntos que resolver allá… y aún no hemos logrado avance alguno en esto- le señalé las fichas de cada actor que había audicionado.

-… -suspiró –me pregunto por qué la gente se empeña en sufrir cuando la felicidad está tan a la mano. Mañana hacemos esto, tengo que dormir... ¿Carolina?

-dime.

-No vale la pena todo el trabajo que hagas, incluso si está bien hecho. Si no consigues lo que en realidad anhelas, cualquier cosa que hayas hecho en tu vida te parecerá inútil.

Salió de la oficina dejándome completamente perpleja.

Nunca mencionó el nombre de Erica y sin embargo yo sentía que lo que había dicho se relacionaba con ella.

Parecía que la única que se resistía a volver con ella era yo misma.
Aún así… aún así yo había elegido quedarme con mi padre.


-buenas noches. –dije por costumbre al entrar a casa, sin embargo debido a la hora, todo estaba en completo silencio.

Llené la bañera y sumergí mis preocupaciones y dudas en agua caliente (casi hirviente).

Filosofar

Pensar

Reconsiderar

Buscar

Encontrar (respuestas, por supuesto)

Eso fue lo que hice mientras el agua se enfriaba, para luego inevitablemente salir de esa bañera y secar mi cuerpo desnudo y luego poner alguna prenda para ir a dormir.


~


-¿Dónde está Fátima? –preguntó mi padre luego de varias horas.

Ella solía llegar a las 7:30 cada mañana y ahora mismo eran casi las 3:00 pm y la chica seguía sin hacer su aparición, de modo que yo no había salido a la compañía para cuidar a mi padre hasta que la enfermera se dignara a venir.
Ya le había marcado incontables veces a su teléfono de casa y al móvil, incluso había dejado mensajes en su contestadora y los de texto en su bandeja de entrada… todos sin respuesta.

-¿Qué haces aún aquí? –dijo en tono de que me estaba regañando.

-estaré aquí hasta que Fátima aparezca.

-No estoy senil, sólo sigo en silla de ruedas, pero soy lo suficientemente fuerte como para cuidarme solo. Vete a tu compañía.

-La compañía de mi madre. –puntualicé.

-¿Estás en FRG? –preguntó con incredulidad. -¿no se supone que trabajas con ese par?

-desde que te dieron el alta me he hecho cargo de todo en FRG, incluso estamos preparando la nueva temporada.

-mi compañía no te necesita. Deja de hacer cosas innecesarias.

Otra vez mi padre me veía como una inútil… y yo aún ahí cuidándolo, temiendo por su vida, por su bienestar.

-¿Porqué eres así papá? –caí al suelo dejando todo el peso de mi cuerpo sobre mis rodillas. Mis manos en el rostro ocultando mis lágrimas. Sintiéndome inútil. – ¿tan de poca ayuda he sido en la compañía… en tu vida?

-La gente se vuelve inútil cuando se convence de que es inútil. Si tú te has convencido de eso, de poco sirve mi opinión.

-¡quiero serte útil! –grité desesperada. –incluso te elegí… te elegí y decidí dirigir FRG, los elegí por sobre Erica…

La mirada severa de mi padre se posó en mis ojos por un momento, un casi infinito momento.

-Culpa tuya. –dijo luego de un rato. -¿Acaso yo te di a elegir? ¿Acaso ella te dio a elegir?

Y yo apenas caía en esa verdad tan obvia: nadie me había dado a elegir, nadie, ni siquiera Erica, tampoco mi padre… eso había sido algo completamente mío, una decisión que de manera muy egoísta yo había tomado. Algo que quizá todos a mí alrededor trataban de decirme, de gritarme, pero que yo había ignorado.

-pero la he perdido. –dije vencida.

-Al único que perdiste fue a mí, desde que decidiste que eras lesbiana… todo el apoyo que pudiera ofrecerte se desvaneció en cuanto me enteré de tu relación con ella. Pero, a pesar de todo sigo siendo tu padre, sigues llevando mi sangre, mi apellido. –Suspiró – además ¿desde cuándo te interesa lo que yo opine de ti? Desde que te conozco has roto todas mis reglas, incluso fuiste novia de Raúl, justo cuando dije que estaba prohibido...

-si yo estuviera con un hombre en vez de ella ¿estarías más tranquilo?

-nunca lo estaría… ningún padre lo está… como sea, y aunque yo quisiera que fuera de otra manera, tú no me perteneces.

Me quedé boquiabierta. Esta era la primera vez que hablaba con mi padre de esta manera… habíamos logrado estar en sintonía por una vez en la vida. Incluso agradecí al cielo que ocurriera ese accidente, que mi padre viviera conmigo a raíz de eso y finalmente, que Fátima no hubiera aparecido.

-¿y qué haces ahí? –dijo borrando mi tonta expresión de mi rostro. -¿no se supone que tienes asuntos que resolver?


Sin rechistar me levanté del suelo, donde había permanecido por mucho rato y me encaminé hacia la puerta.
Esta vez me tocaba a mí tener la determinación, esa que tuvieron Lili y Erica para encontrarme.
Sería mi oportunidad de dar el todo por el todo: rescatar los pedazos de mi historia de amor con Erica y hacerlo bien, como siempre debió ser.


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Última edición por ushiomurasame el Mar Dic 13, 2016 1:27 am, editado 2 veces


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Mensaje por A_tan el Miér Ago 26, 2015 4:29 am
7_7 aunque le haya dado un empujoncito su padre aun asi me fastidia sus acciones. Y esa lili como le hace para aparecer de repente y dar consejos xD definitivamente es el cupido de esas dos chicas :3 en fin espero la continuacion.
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Mensaje por ushiomurasame el Dom Ago 30, 2015 2:58 pm
Capítulo 21

Silly Love Songs


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No sabía por qué recordaba esa fecha y sin embargo la recordaba con exactitud con horas y minutos. ¿Sería por enojo? Quizá era algo más, algo que me negué a aceptar en ese momento… no lo sé, podría pasar horas reflexionando si fue enojo o fue que me perdí en esos ojos desde ese instante, pero nunca sabría qué fue exactamente lo que hizo que desde ese momento la observara con recelo. No lo había olvidado, simplemente hice como si no hubiera ocurrido nunca, pero hoy realmente necesitaba evocar ese recuerdo. Posiblemente uno de mis recuerdos más preciados que de forma egoísta pretendí olvidar.

Cuatro de la tarde con quince minutos del 31 de marzo de 2006, ha sido anunciado el elenco para representar las obras de Molière y nos presentan como protagonista a Erica Ramírez.
Según cuenta mi padre ella aprendió todo lo que tenía que aprender acerca del teatro en su casa y en la escuela que fundó mi madre.
A decir verdad yo quería actuar en su lugar, incluso podría ser coprotagonista. Pero mi padre decidió que este año no ayudaría siquiera en las audiciones… que yo debería estar frente al staff.

Así que ahí estaba yo, viendo cómo una extraña era presentada ante todos. Estaba realmente embobada, preguntándome si era verdad lo que mis ojos veían: esa hermosa figura convertida en mujer, una belleza exótica de piel morena y unos tremendos ojos color miel y cabello negro. “Despierta” me decía a mí misma mientras movía mi cabeza de forma negativa, no debía dejarme engañar: esa mujer lo había conseguido todo gracias a su físico, definitivamente FRG había caído demasiado bajo esta vez.


Al primer ensayo me di cuenta de mi error: ella tenía talento (y decir talento era muy poco), más bien tenía un don para esto llamado actuación.
Me dolía aceptarlo, pero debíamos ofrecerle un contrato, retenerla en FRG a como diera lugar. No me importaría estar a su lado en el escenario, quizá sólo actuando con ella sabría si soy buena en esto o mejor dedicarme al staff como ahora.
Definitivamente algún día actuaría a su lado y podría medir mi talento contra el suyo.


Me lo decía Liliana, me lo decía Rebeca, prentendí que el discurso de mi padre también me lo decía … y mi corazón también me lo decía: debía ir por Erica y tratar de recuperarla.
Ella lo dijo alguna vez “te amo y no dejaré que nada ni nadie me separe de ti.” Cosa que hizo revolotear mariposas en mi estómago. Sin embargo me confié demasiado en su promesa y no puse mi miserable granito de arena para que esta promesa pudiera seguir en pie.




“corro, vuelo, me acelero…” algo así relataba esa canción de una banda mexicana ochentera. La canción sólo me parecía algo hecho para ser cantado, incluso bailado si la gente quería, pero hoy… justamente hoy me parecía algo verdadero.
Y es que al darme cuenta de que de mí dependía mi propia felicidad –duele admitirlo, pero sí: apenas había comprendido que dependía sólo de mí- salí corriendo de mi casa a tomar cualquier vehículo que me llevara a donde estuviera Erica.
Ahora era cuando más me lamentaba de haber vendido mi auto, ese donde tantas veces habíamos paseado mientras fuimos compañeras de escenario.



"¿Debería llamarla a su teléfono o sólo llego y la sorprendo?"

Me quedo con la segunda opción, esto le dará su plus de romanticismo y… además he olvidado mi móvil en casa. Para mi buena suerte siempre traigo conmigo mi cartera o estaría en un lío para pagarle al taxista.


Veinte minutos han bastado para llegar desde la avenida hasta la entrada de RC. Cinco segundos han bastado para darme cuenta de que no sé qué decir. Otros dos segundos han bastado para enterarme de que no soy precisamente bienvenida en esta compañía… de aquí en adelante el universo mismo me ponía a prueba. Para evaluar si yo sería lo suficientemente buena como para compartir mi vida con Erica.


-Buenas tardes ¿qué se le ofrece? –preguntó Betty, esa recepcionista que siempre había sido tan simpática y que ahora mostraba cierta indiferencia.

-hola Beatriz, -dije con toda la civilidad posible. -¿se encuentra la señorita Erica?

-Lo siento mucho, pero en estos momentos se encuentra fuera de la ciudad.

3…2… 1… Adiós Carolina civilizada.

-¡¿QUEEEEE?! Mira Betty, no estoy jugando, dime ¿Dónde está Erica? –dije casi saltando el escritorio que me separaba de Betty.

-Ya se lo he dicho, la señorita Erica está fuera de la ciudad haciendo promoción de la compañía y buscando nuevos talentos. ¿quiere dejar un mensaje para cuando vuelva?

-es urgente verla ¿puedes decirme dónde está hoy?

-…- No hubo respuesta.

-Beatriz… no vengo a preguntarte por ella por motivos relacionados a ambas compañías, es un asunto personal, ayúdame por favor a encontrarla y te estaré eternamente agradecida. –de un momento a otro ya estaba casi de rodillas rogando por su ayuda.

-Eric y Erica… -suspiró -ellos están en *******, no sé exactamente dónde, pero dijeron que estarían ahí.

-Muchas gracias!!- dije y le di un beso en la mejilla.

Creo que se desmayó después del beso que le di… quizá sólo son imaginaciones mías, además tenía que darme prisa: en estos asuntos del corazón no hay que dejar las cosas para luego, el amor se marchita si lo dejas para luego… si no te decides… si no luchas por él.

Volví a casa por mi teléfono y por un poco más de dinero.

-¿saldrás? –preguntó mi padre.

-voy a buscar a Erica.

-¿Piensas quedarte con ella como en un matrimonio?

-ya le había propuesto matrimonio… espero que siga en pie.

-Sigo sin estar de acuerdo en que sea con una mujer. Pero es tu vida.

-entonces me voy. ¿Seguro que no necesitas ayuda?

-no estoy senil. Sé pedir pizza a domicilio y puedo abrir perfectamente el refrigerador. – Tomé lo que creí necesario y abrí la puerta principal. -¡oye! Ten en cuenta que estás dejando sin descendientes a la dinastía Castillo.

¿¿??


Dejé para otro momento el comentario de mi padre.

Odio los autobuses y sus millones de paradas por la autopista, eso aumentaría mi tensión y mi ansiedad de ver a Erica.
“No” esa fue mi decisión justo cuando compraría el boleto, me salí de la fila dejando con cara de confusión a la señorita que me acababa de dar los precios.

Salí de la estación con la decisión de rentar un auto… mejor aún, tomar uno prestado.

-Hola, tiempo sin escuchar tu voz –contestó con su habitual tono de voz (uno de cómplice)

-Liliana, necesito que me prestes un auto.

-El deportivo ¿verdad?

-EH? –dije desconcertada ante su respuesta

-Si necesitas alcanzar a mi hermana, supongo que querrías el auto más veloz. Aunque si quieres te puedo prestar el gris.

-Cualquiera de los dos, por favor.

-OK ¿Dónde estás?

-En la estación de autobuses.

-Llego en cinco minutos. – no es que Liliana viviera muy cerca de la estación, pero conociendo su forma de conducir, era muy seguro que llegara en el tiempo prometido


Cinco minutos ¿qué haría en esos cinco minutos?
De pronto mi teléfono empezó a sonar. Era Rebeca, no me había tomado la molestia de decirle que faltaría y ahora estaba de salida.

-¿H-hola? –contesté tímidamente, pues la había dejado sola con todo el trabajo.

-¡¿DÓNDE C$&5AJOS ESTAS?! TENEMOS MUCHO TRABAJO. –no esperaba menos de su llamada.

-Tengo un asunto muy importante qué resolver. Te prometo que en cuanto termine vuelvo y… te prometo que lo compensaré.

-Eso espero. No sabes lo que he pasado para decidir quién representará a Christine… ¡Y AÚN ME FALTA SABER LOS OTROS DOS!

-Lo siento. En serio que lo siento.

-Si con un “lo siento bastara…” –para mi buena suerte se le terminó el crédito y con ello finalizó la llamada.


Cuatro minutos y medio desde que Liliana y yo terminamos la llamada y ya la tenía frente a mí estacionando su auto deportivo.


Y a la voz de “cuida mi auto” ocupé el lugar de conductor, di las gracias como pude y arranqué, dejando a Liliana en la acera agitando su mano deseándome éxito.
Los parlantes del carro versaban canciones, esas canciones que parecían puestas adrede para que por lo menos en estas tres o cuatro horas al volante repasara mi vida y mi decisión de rescatar mi relación con Erica.

~


Life's too short to even care at all oh / I'm losing my mind losing my mind losing control
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Esa era la primera canción que mis oídos pudieron apreciar… por lo menos hasta que presioné el botón de “next” del reproductor.

Quiero hablar, quiero ver, quiero estar y quiero ser, /y en tus brazos volver a nacer.
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PERFECTO, ahora sí una canción que creo que define mi completa incertidumbre.

“next”

Mientras quede por cumplir una promesa/ mientras quede una razón para reír/ Mientras quede en el tintero algún poema/ Estaremos a tiempo de seguir.
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Sonaron otras tres o cuatro canciones ultra empalagosas, de esas que la gente dedica en aniversarios y los dias de san valentín

“stop”

Ya valía la pena presionar ese botón que tanto rato estaba tentándome, ciertamente las canciones eran el tipo de canciones que escucharía en este momento, sin embargo entre más las escuchaba, más me ponía de nervios.

En mis adentros agradecía profundamente no encontrarme con esa canción de los “hombres G” que termina con una poderosa frase cortavenas que dice “voy a colgar”.

Mientras conduzco y espero ver ese letrero que anuncia que he llegado a mi destino, me pregunto: ¿en qué momento del día esto se convirtió en el final perfecto de una comedia romántica?

Un relámpago me despierta de mis ensueños, me recuerda que estoy a prueba, que debo cruzar obstáculos ridículos para demostrar que soy capaz de estar con ella ¿a prueba con quien? Conmigo misma.

Llueve a cántaros ¡Demonios! A pesar de que conduzco un deportivo y puedo fácilmente pasar los 200 km/h, debo disminuir la velocidad… prefiero llegar viva a no llegar.
Mi corazón latiendo a mil, esperando llegar… ¿a dónde debo llegar?

Si, necesito hacer otra llamada.

-Hooooola –olvidé la forma de ser tan particular de mi primo. –tiempo sin escuchar tu dulce voz.

-¿Dónde estás? –digo sin responder a su saludo.

-¿por qué quieres saberlo? ¿Rodrigo te envía a vigilarnos? –cambió su tono a uno amenazador.

-No, quiero encontrar a Erica.

-Eso lo cambia todo ¿te la paso?

-NOOOO! Prefiero hablar con ella frente a frente. – además vengo muy nerviosa, podría arruinarlo en dos segundos.

-Apunta la dirección.

-Estoy conduciendo, gran idiota!

-Vale pues… te mando la dirección por mensaje de texto. Asegúrate de llegar antes de las nueve, no la retendré ni un minuto más.

Terminamos la llamada. Por primera vez en mi vida agradezco la existencia de mi primo.


Luego de un tortuoso viaje en carretera entro en esa ciudad donde buscaré de una vez por todas, la felicidad que yo misma me había privado.

Busco en la bandeja de entrada el mensaje de mi primo con la dirección a la que debo llegar. Es un hotel, debí saberlo.

El suelo de la ciudad está húmedo: acá también llovió. Estaciono como puedo el auto y lo dejo a merced de un valet parking. Rezo las mil avesmarias y otros tantos padresnuestros, todos ellos para tener la suficiente sabiduría y el valor de decir lo que debo decir.

Ahí está ella, de espaldas platicando muy animada con una fulana… y aunque odio aparecerme en este tipo de situaciones sin ser invitada debo armarme de valor y hacer aquello a lo que vine (no conduje cerca de cuatro horas para dar la vuelta y esperar a que “fuera el momento”)

-E..Erica? -¿de cuándo a acá mi voz es un susurro? UNA VEZ MÁS Y CON ENERGÍA: - ¡ERICA!

Voltea sorprendida de escuchar mi voz. La fulana aquella pone cara de “¿quién es esta?”

-¿Qué haces aquí? –pregunta Erica. –No me digas que Rodrigo te envió a investigarnos. –y dale con eso!

-No, tengo otro asunto más importante. –la miro directamente a los ojos, dejando en segundo plano a esa fulana.

-muy bien, te deseo éxito con ese asunto. Nos vemos luego.

-Mi asunto es que vengo a hablar contigo ¿me lo permites? –hasta yo me sorprendo de haber dicho eso.

-… te escucho. - Quiero dejarlo salir con honestidad, ¿de qué debo huir?

¿Qué le digo? Como actriz que soy… hay algo que todo actor debe hacer en algún momento: se le llama IMPROVISAR.

-D..de niña creí que la vida era sencilla – no sé porqué inicié mi importante discurso con esto. –y hasta cierto punto lo fue, hasta que hace ocho años perdí a mi madre… mi vida se volvió un desastre. Y luego todo se complicó más para mí cuando ganaste tu primer protagónico –vengo a recuperarla, no a declararle la guerra… -mi sueño de ser una actriz reconocida se volvió una competencia y en un abrir y cerrar de ojos… yo… no sé cómo ni cuándo, sólo recuerdo que me enamoré de ti sin poder evitarlo. –tu cara de desconcierto me lo dice, mi discurso posiblemente no está tomando el rumbo deseado por mí. –Erica, a duras penas viví esos cinco años, eso ha sido suficiente para saber que sin ti no soy nada… sé que me perdí en mi misma, pero ¡Demonios! Dejaré de divagar –tomo aire, me doy cuenta de que tenemos público… y Eric tiene su teléfono apuntando hacia nosotras (seguramente toma video) –Te lo vuelvo a pedir, no tengo anillos ni cenas románticas con vista al mar… Erica, ¡Cásate conmigo! –estoy segura que no era eso lo que iba a decir, de hecho era algo más del tipo de una canción de Adele (Te reto a que me dejes ser tu primero y único prometo que soy digno de estar en tus brazos), sin embargo, le he dicho “cásate conmigo” y ahora me basta esperar un “si” o un “no”.


Mi corazón pendiente de un hilo… el tiempo congelado… las escenas a mi alrededor corrían en cámara lenta, excesivamente lenta. La letra de esa canción resuena en mi cabeza (ahorcaré a Liliana por ponerme ese repertorio en el reproductor):Si me dices que si, piensalo dos veces; / puede que te convenga decirme que no. /si me dices que no puede que te equivoques; /yo me dare a la tarea de que me digas que si.


¿SI? ¿NO? ¿Cuál sería su respuesta?




Su respuesta está ahí, en su mano izquierda que me está mostrando ahora frente a su rostro sonriente a pesar de esas lágrimas que brotan en sus ojos… no, para mi alivio no es una seña obscena, es el dedo anular con el anillo que hace unos meses yo le había dado prometiéndole matrimonio.

¿Es esto un acertijo? Intuyo que lo que ella quiere decir es un “SI” ¿Que si quiero más pruebas para entender que eso es un si? Erica toma mi mano temblorosa y la acaricia suavemente, con su brazo izquierdo rodea mi cintura y… con sus labios me regala un suave pero ardiente beso.
Definitivamente es un sí.


No hace falta decir que tuvimos nuestra noche de reconciliación en la recámara 315 del hotel, tampoco hace falta decir que el maldito valet parking chocó el auto de Lili…


Lo importante aquí era que podía decir orgullosamente que Erica y yo nos casaríamos ¿cuándo? Lo más pronto posible. ¿Tendríamos problemas dentro de nuestro matrimonio? Probablemente, pero todos los matrimonios los tienen, así que es lo de menos.





Amanece, los rayos del sol encuentran mis ojos obligándome a despertar. Me encuentro con su rostro dormido, con esas elegantes cejas, con su sexy lunar en su ceja derecha… con mi necesidad de despertar diariamente a su lado.

Despierta, sonríe al verme y yo sonrío aún más… Me pregunto ¿existe algo que pueda sobrepasar esta felicidad?

-¿no te encantaría tener hijos? –dejé salir esa cuestión de mis labios.

-¿eeeeh?




Incertidumbre, esa es una palabra perfecta para definir lo que pasará de ahora en adelante, sin embrago estoy feliz por protagonizar esta historia con ella, también con nuestros amigos... entre luces de teatro, escenografías y sobre todo en la vida real.

¿ FIN ?
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pues este fue el final de esta historia........ ¿corto? posiblemente, pero poner más cosas se me hizo absurdo y así quedó.
No sé si me ajusté al final que se imaginaban, sin embargo este es el final que yo me imaginé. Ojalá haya sido de su agrado.

Muchas gracias por leer este fic!!!
No me despido del todo de esta historia, puesto que en unos cuantos dias subiré un epilogo.
Gracias infinitamente por haberlo leído aún cuando desaparecí mucho tiempo y no actualicé...


Última edición por ushiomurasame el Mar Dic 13, 2016 1:29 am, editado 1 vez


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